¿Por qué peligran las lenguas indígenas de América Latina?

Por Micaela Siskin

El idioma es la vía de comunicación más importante de las personas y una herramienta imprescindible de integración social. Además, es una manera de concebir la realidad. Hoy existen en todo el mundo 7000 lenguas, de las cuales 6700 corresponden a  pueblos indígenas. Pero la mitad ya corre peligro de extinción. Perder una lengua quiere decir perder una cosmovisión y un acervo de conocimiento acumulado por miles de años, es algo irrecuperable para la humanidad.

Frente a esta situación, la ONU declaró el 2019 como Año Internacional de la Lenguas Indígenas. Así, busca fortalecer los derechos humanos de las poblaciones indígenas más vulnerables, y concientizar a  toda la sociedad sobre la importancia de apreciar la diversidad lingüística. El caso de Latinoamérica y el Caribe no es la excepción. De acuerdo con el Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina de UNICEF, en esta región viven unos 522 pueblos originarios, que componen el 10% de la población y hablan 420 lenguas. Aunque parece una gran cantidad, cerca del 30% de ellas ya están en peligro de extinción. Un dato alarmante es que el 25% de los pueblos indígenas ya han abandonado por completo su lengua originaria, con lo que 44 pueblos hablan solo español, y otros 55 hablan solo portugués.

Es importante entender: ¿por qué peligran estas lenguas?

La exclusión

La razón más evidente es la discriminación hacia los pueblos indígenas. Son sectores vulnerables que generalmente viven en la pobreza y sufren altas tasas de desempleo y analfabetismo. Pocos Estados han hecho esfuerzos por proteger estas comunidades. En muchos casos, son desplazados de sus tierras por compañías o gobiernos que quieren explotar los recursos naturales de la zona. El éxodo interrumpe el uso de la lengua materna y empuja a los individuos a asimilarse.

La globalización

La colonización en todo el continente, normalmente acompañada de políticas de asimilación, dio lugar a una gran pérdida de las lenguas, puesto que los idiomas de origen europeo se impusieron sobre los originarios. En la actualidad, la globalización acelerada hace que muy pocas lenguas en el mundo se impongan sobre todas las demás. Hay un acceso cada vez más generalizado hacia la tecnología, eso es un avance. Pero, a la vez, el uso continuo de Internet hace que las lenguas originarias pierdan terreno frente al español, que les da a los jóvenes la posibilidad de producir contenido con mayor alcance.

Falta de oportunidades

Aunque se reconozca la legitimidad de las culturas indígenas y la importancia de preservarlas, hablar sus lenguas originarias no le garantiza a los jóvenes oportunidades de educación y desarrollo; como sí lo hace el español, o aprender idiomas extranjeros como el inglés y el chino. Si una lengua no tiene prestigio en la sociedad, es menos probable que sea transmitida entre generaciones. En casos extremos, las comunidades indígenas tienen una barrera lingüística para acceder al sistema de salud o a la Justicia.

Las culturas indígenas tienen mucho que ofrecer para construir un mundo mejor, sobre todo en lo relacionado con el respeto hacia la naturaleza, que cada día se hace más urgente. Dejar morir una lengua es perder un mundo. Es necesario que las sociedades se comprometan a revertir estas tendencias actuales, y que aprendan a convivir en la diversidad.

¿Qué opinan de esta situación? ¿Hay iniciativas en sus países para proteger las lenguas indígenas?