Cuerpos bajo control: cuerpos femeninos, sexualidades y violencias I

En la Universidad Nacional de Cuyo se dictará el curso de posgrado “Cuerpos bajo control”, cuerpos femeninos, sexualidades y violencias I (desde el Antiguo Egipto hasta el Barroco) en el Edificio de Gobierno de la Facultad de Artes y Diseño. Los encuentros se realizarán los viernes 20 y 27 de octubre, 3 y 10 de noviembre de 16 a 20 horas.

“Cuerpos bajo control” estará a cargo de la Dra. Magdalena Díaz Araujo. El curso propone analizar y reconocer las raíces históricas de la emergencia social y cultural actual vinculada a las situaciones cotidianas de violencia de género y de cultura de la violación en nuestro país, y principalmente en Mendoza.

El estudio de diversas formas de control, ejercidas sobre los cuerpos femeninos en diferentes épocas, permite comprender sustratos culturales subyacentes en nuestra sociedad. A su vez, el reconocimiento de las mismas avala una mayor reflexión sobre las propias estructuras mentales, las propias representaciones sobre los cuerpos femeninos y las diversas normas restrictivas que perduran en el tiempo. Las vestimentas, los maquillajes y joyas, las poses, las descripciones de estereotipos, acciones, actitudes y alegorías nos habilitan un rastreo de múltiples miradas sobre los cuerpos femeninos.

A través del análisis de representaciones femeninas (textuales y visuales), desde una perspectiva interdisciplinaria, se alcanza una mayor comprensión de los entornos culturales donde se inscriben y las funciones de control que ejercen en diversas sociedades. Partiendo de los ya establecidos enfoques de Michel Foucault, Roland Barthes, John Berger y Judith Butler, propondremos nuevos aportes gracias al entrecruzamiento de los Estudios de Género, la Historia de las religiones y la Estética.

Taller de Digitalización de Libros en Santa Fe

Evelin Heidel, que ofrece sus servicios de digitalización a través de Las Correctoras, dictará un Taller en el Museo Rosa Galisteo de Santa Fe. La digitalización convierte un documento en papel en un archivo digital o imagen electrónica a través de un escáner. El escáner construido por Evelin tiene ciertas ventajas frente a los de cama plana como mayor velocidad en el escaneo, mayor calidad de la digitalización (escanea página por página) con lo que se obtiene un mejor resultado en el reconocimiento de caracteres y no se daña el libro, ya que su forma en V permite una apertura gentil que no destroza el lomo.

El Museo Provincial de Bellas Artes “Rosa Galisteo de Rodríguez”, dependiente del ministerio de Innovación y Cultura, invita al taller de digitalización “A la luz de un escáner” impartido por Evelin Heidel, en el marco de la muestra próxima a inaugurarse “Invisibles y salvajes”. La activación se llevará a cabo en el museo, ubicado en calle 4 de Enero 1510 de la ciudad de Santa Fe y se desarrollará en dos módulos, ambos de participación gratuita, con cupo limitado. Los interesados deberán reservar su lugar registrando su inscripción para el módulo 1: https://goo.gl/forms/YBfNxngAUxKphlU63 y también para el módulo 2: https://goo.gl/forms/ctj9De38HqzRBVIM2

El primer módulo se dictará el sábado 7 de octubre, de 10 a 13 horas. Durante el encuentro se armará un escáner de libros “Do It Yourself” (DIY) y los asistentes compartirán una conferencia web con Daniel Reetz, fundador del proyecto http://diybookscanner.org. El encuentro está destinado a público interesado en la cultura libre y especialmente a bibliotecarios y educadores.

El segundo módulo es una extensión del primero, y ahondará en la temática de la digitalización de libros, introduciendo conceptos teóricos y prácticos. Se desarrollarán contenidos para armar un proyecto de digitalización de libros, elección de herramientas de software libre, modos de convertir las imágenes a texto plano y procesos para almacenar estos archivos en Internet. El módulo se desarrollará el sábado 7 y domingo 8 de octubre  de 14 a 18 horas y está destinado a bibliotecarios, educadores e interesados en la cultura libre.

Evelin Heidel trabaja en el Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken” y es miembro de Creative Commons. Participa desde hace muchos en años en proyectos de investigación y desarrollo alrededor de la digitalización de patrimonio cultural, el derecho de autor y el acceso al conocimiento y a la cultura, tales como el proyecto de la base de datos de autores de Argentina (http://dominiopublico.org.ar), el proyecto de escáneres de libros “Do It Yourself” (http://diybookscanner.org) y el sitio web del Taller de Digitalización (http://adigitalizar.org)

Fuente: http://www.museorosagalisteo.gob.ar/prensa_detalle/550/se-dictara-un-taller-de-digitalizacion-de-libros-en-el-museo-rosa-galisteo.html

 

“Internet ha abierto puertas que el sector editorial tradicional no estaba dispuesto a abrir”

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación y correctora

Leer un buen libro es un placer único en la vida. Sea de la temática que sea, no hay nada como la experiencia de leer un libro con contenido interesante, una redacción cautivadora y un diseño creativo que acentúe el mensaje del texto. Pero, ¿cómo se llega desde un simple manuscrito a un libro de calidad editorial en todo sentido? La editora Mariana Eguaras responde  a la pregunta en esta entrevista especial para el blog de Las Correctoras.

Mariana, argentina residente en Barcelona, trabaja en el sector editorial desde hace 20 años. Actualmente dirige la consultoría editorial boutique Mariana Eguaras, en la que trabaja junto con un grupo de colaboradores ofreciendo servicios para editoriales, autores, profesionales y empresas. También en su experiencia cuenta con trabajos en diversas editoriales y empresas. Es comunicadora social con un Máster en Edición y otro en Edición Digital.

Mariana publicó recientemente su libro Publicar con calidad editorial. Cuatro pilares de la producción de un libro (disponible en digital en https://lektu.com/l/mariana-eguaras/publicar-con-calidad-editorial/7830), en el que aborda los procesos de edición, corrección, diseño y maquetación de una obra. Nos concedió esta entrevista para profundizar algunos aspectos de aquellos temas y, además, para analizar, desde su experiencia profesional, en qué consiste la industria editorial en la era de las redes sociales y la tecnología digital.

¿Hace falta editar un libro? ¿Qué valor le agrega este proceso al producto final?

Definitivamente, sí. Desde mi punto de vista, para que un libro pueda llamarse como tal debe pasar determinados procesos; lo mismo que un valioso género (de tela), que pasa por las manos del diseñador, la modista, la costurera, etc., hasta convertirse en una indumentaria para ser vestida. Si bien hay distintos tipos de edición —literaria, científica, técnica, de contenido, fotográfica, etc.—, cualquiera de ellas aporta valor a un manuscrito. Y cuando digo valor me refiero a que durante el proceso de edición —entendido en sentido amplio— dará coherencia, solidez, criterio y uniformidad (textual y visual) a un manuscrito.

Un autor trabaja desde una perspectiva diferente a la del editor y del corrector, también a la del diseñador y del maquetador. Cuando un autor crea debe centrarse en esa tarea, en crear, en escribir. Luego vendrán las modificaciones, las ediciones, las correcciones, la puesta en página, etc. Si el autor es la persona idónea para generar un determinado contenido otro profesional lo será para revisarlo y darle forma. Es cierto que el mismo autor puede desempeñar algunas de las tareas propias de la producción de un libro, pero no puede pensar de manera simultánea en qué decir, cómo decirlo y cómo presentarlo (y lo digo con conocimiento de causa, ya que recurrí a los servicios de una editora y correctora, Pilar Comín, para producir mi libro). Distinto es una entrada en un blog, un relato en una red social de lectura o un recurso, ya que se escriben y generan desde otra perspectiva, con otro espíritu y, sobre todo, con otro fin. Además, es un contenido de rápida mutación, porque se puede actualizar periódicamente; un libro —como todos seguimos entiendo al libro—, no. Claro que sería ideal que este tipo de materiales también pasaran por la mano de los profesionales de la edición, pero también hay que ser realistas: factores de tiempo, pero sobre todo económicos, influyen para que no todo lo que circula tenga una edición y una presentación fabulosas. El libro digital, que permite una más fácil actualización de sus contenidos frente al libro impreso, debería seguir las pautas que dan un extra de calidad.

¿Qué requiere un libro para alcanzar un  alto estándar de calidad editorial?

Cuanto más editado esté un libro, más garantías tiene de que su calidad sea alta. Hablo de edición en sentido amplio, no solo de edición de mesa o de contenido. Es decir, por cuantos más controles de calidad pase un contenido, más alta será su calidad.

Un libro impoluto no existe, porque quienes trabajamos con los libros somos humanos y todos erramos, pero si un libro lo ven varios profesionales de la edición las posibilidades de que haya errores y erratas se reducen. Un mínimo de edición y de corrección, más un mínimo de diseño y de buena composición hace que un libro tenga una calidad aceptable. Y eso se traduce en una buena experiencia de lectura y en ausencia de “cosas raras” que molesten al leer y ver un libro. Si hace tantos años y décadas que estos procesos editoriales se aplican a un original no es porque los editores tengan ganas de perder tiempo y dinero, sino porque esos procesos otorgan una cierta nobleza a ese manuscrito para transformarlo en libro (impreso o digital).
En el proceso de edición de textos, se abordan distintas disciplinas. ¿Cómo se lleva esto a cabo en el proceso de creación de un libro? ¿Trabajan distintos profesionales? ¿Cómo se logra coordinar correctamente todas las áreas de la edición?

Reivindico constantemente la figura del coordinador editorial; entre otras cosas, porque lo he sido y  porque lo soy en alguno de los proyectos en los cuales trabajo. En el caso de libros sencillos —libros en los que el contenido es prácticamente solo texto (novelas, antologías, algunos ensayos)— es más fácil la organización del trabajo porque los profesionales que intervienen son pocos. Por lo general, se trata de un editor, uno o dos correctores, y un diseñador-maquetador; en algunos casos, también un traductor.

En cambio, cuando se trata de publicaciones complejas —aquellas que además de texto poseen elementos gráficos, como libros prácticos, enciclopedias, manuales, libros de texto, publicaciones técnicas y científicas, etc.—, pueden llegar a intervenir muchos profesionales. Así, encontramos que hay un editor general o un editor jefe, un editor de contenido, uno o varios autores, un corrector de estilo, un corrector de ortotipografía y de pruebas, ilustradores, fotógrafos, traductores, etc. Por supuesto, coordinar la edición de un libro sencillo tiene poco que ver con coordinar la edición de un libro complejo, máxime cuando se coordinan varios libros de este último tipo.

¿Cómo se logra compaginar todo esto? Con mucha organización y orden, calendario editorial mediante, para mantener el contacto con los colaboradores habituales para conocer qué disposición tienen, para saber entender las idiosincrasias de los profesionales que participan en la edición del libro (tal vez esto sea lo más complejo de coordinar), para exigir el cumplimiento de los plazos de ejecución de los servicios; pero también para defender el tiempo que se necesita para realizar cada uno de ellos.

¿Qué papel juega el paratexto? 

Me encanta trabajar con libros complejos por el desafío que representan por todas las variables a considerar. Entendido como paratexto aquel contenido que bordea los límites del texto principal, todos son necesarios para situar al lector. Son textos que dan contención, cobijo, pero sobre todo orden y coherencia al texto, como son los marcadores o satélites y el número de capítulo y de página. En otros casos, los paratextos se presentan en modo de recuadros, cronologías o líneas de tiempo, de ilustración o de infografía y en este caso más que acompañar lo que hacen es ampliar y reforzar ideas o conceptos desde el punto de vista gráfico.

En cuanto a paratexto entendido como lo que aporta un editor a la obra de un autor me gusta usar un parangón (como habrán notado, recurro con frecuencia a este recurso): no es lo mismo ir al frente de batalla con lo puesto que con una vestimenta adecuada, mejor si además se va con instrucción realizada.

Estamos atravesando una época en la que el acceso a la información es casi ilimitado para ciertos sectores de la población. Teniendo esto en cuenta, se está fomentando la idea de que “cualquier persona puede hacer cualquier cosa” tan solo mirando tutoriales de Youtube.  Muchas veces, los profesionales del diseño, la traducción y la comunicación son considerados como prescindibles, ya que se cree que no es necesario un conocimiento académico para desempeñarse en estas áreas. En este contexto, ¿Qué aportan los profesionales vinculados a la edición para conseguir un producto destacado? ¿Qué puede aportar la consultoría editorial?

Por supuesto, cualquier persona puede hacer cualquier cosa que se proponga, la clave está en si lo hace bien o no, y en las consecuencias, buenas o malas, de ese hacer. Un ejemplo muy gráfico: yo puedo arreglar la cañería rota de mi cocina o la bomba de inyección del coche. Desde el punto de vista de la posibilidad y las ganas puedo hacerlo sin problemas; que lo haga bien, en un tiempo razonable y el arreglo funcione es otro tema. Y ahí es donde está la clave. Los servicios editoriales van en esta misma línea.

Existe un profesional para arreglar la cañería y otro para reparar el coche; ellos son los especialistas. Lo mismo sucede con un editor, con un diseñador, con un maquetador y con los correctores, con el impresor, con el fotógrafo, el ilustrador, etc. Estos profesionales se han formado y han ido adquiriendo experiencia para ofrecer esos servicios y, entonces, saben lo que hacen, lo ejecutan en un tiempo razonable y no tienen que atravesar la curva de aprendizaje de una acción de cabo a rabo. Si un autor tiene tiempo y ganas por supuesto que puede aprender por sí mismo a realizar algunas de las tareas de producción de un libro, pero si no es el caso lo mejor será que recurra a profesionales de la edición para que corrijan, editen, diseñen y maqueten su libro de una forma adecuada para que el lector lo lea y lo disfrute sin inconvenientes.

Llevando el ejemplo a las nuevas tecnologías, cualquiera puede configurar un anuncio en Facebook. Pero saber cómo hacerlo bien, cuál es el alcance que puede llegar a tener, identificar dónde están los puntos fuertes y los puntos débiles, etc., no lo puede hacer cualquiera; eso lo hace alguien que es experto en crear anuncios de Facebook. Si se acude a profesionales de este tipo para hacer un anuncio en una red social de un libro ¿porqué no acudir a un editor, a un corrector, a un diseñador, un maquetador para publicar nuestro libro con calidad editorial?

En todos estos años en los que estuviste dedicándote al mundo editorial, ¿qué cambios notaste? ¿Cómo afectaron las nuevas tecnologías a tu profesión?

Cuando comencé a trabajar en el sector editorial fue en una revista del sector turístico, en Buenos Aires, en el año 1998. Por entonces ya teníamos ordenadores y programas de composición por lo que a nivel de producción los cambios no han sido enormes, aunque en estos casi veinte años las herramientas de autoedición, los programas y los recursos disponibles han ido evolucionando. Cuando yo comencé a trabajar la producción ya se hacía de forma digital; es decir, yo no he pasado de los tipos móviles al ordenador, sino que comencé cuando el ordenador ya era parte de la oficina. Por tanto, y visto así, mi trayectoria laboral es digital desde el inicio.

Respecto al desarrollo del trabajo, la popularización de Internet ha colaborado en ampliar las posibilidades del campo laboral y de las colaboraciones. Hoy se puede trabajar desde cualquier lugar del mundo para un cliente que está en cualquier otro lugar del mundo. Eso para mí es maravilloso, porque me permite estar en la mitad de la montaña o cerca del mar, o en la otra punta del mundo, y poder seguir trabajando. Tengo colaboradores que viven en distintas ciudades de España y en Argentina, y clientes de distintos países y esto es posible gracias a Internet y las nuevas tecnologías. Vamos, que me encantan y las adoro, porque me permiten hacer el tipo de vida que quiero.

Respecto a la industria del libro, Internet sí que le ha afectado, sobre todo porque Internet ha abierto puertas que el sector editorial tradicional no estaba dispuesto a abrir y que no ha abierto por motu proprio. Hasta hace dos décadas si alguien quería publicar lo que había escrito no tenía más remedio que dirigirse a una editorial, un periódico o una revista, porque eran prácticamente los únicos medios para hacerlo. Un autor no tenía otras posibilidades o herramientas a su alcance para publicar. La red de redes ha cambiado esto, y las herramientas que esta ha posibilitado desarrollar, claro (gestores de contenidos, tiendas y librerías en línea, etc.).

Eso en cuanto a la industria, pero es algo que no se traslada los profesionales del sector del libro; al contrario, hay muchísimo más que editar, que corregir, que diseñar, que maquetar; también mucho que vender, que distribuir, que promocionar, etc. Los expertos que realizan estas acciones aportan enriquecimiento y profesionalización a cualquier tipo de obra, tanto en cuanto al contenido como a la forma.

Hay que salir de la zona de confort, que hay que moverse y no esperar a que la maquinaria funcione sola; debemos pensar en nuevas estrategias y formas de hacer negocio, en nuevos modos de comunicarnos con los clientes y lectores; también en abrir puertas hacia otros sectores.

¿Qué desafíos encontraste como editora trabajando en otros países? ¿Notaste diferencias en el espíritu editorial entre los distintos países en los que desempeñaste tu profesión?

He trabajado para clientes de distintos países y, en el fondo el espíritu editorial es el mismo: ofrecer un producto de calidad. Básicamente, lo que cambia es el ritmo y la organización de los trabajos. La exigencia y el objetivo son los mismos, el método y la forma de ejecutar  los servicios editoriales es lo que cambia. Me refiero a que en algunos países los proyectos comienzan año y pico largo antes y en otros tres meses antes, eso hace que los tiempos de ejecución, la presión, la organización, etc., sean distintos. La conexión o implicación de los distintos profesionales en la producción de una publicación también varía, a veces el límite viene dado por la estructura de la empresa, que no facilita la interacción entre ellos.

 

Se puede contactar a Mariana por los siguientes medios:

http://marianaeguaras.com/

https://www.facebook.com/MarianaEguarasEd/

hola@marianaeguaras.com

 

Un regalo para que #LeamosAutoras

El 16 de junio publicamos la nota Leamos autoras en la que analizamos la importancia de incluir más escritoras mujeres en nuestras bibliotecas, tanto del ámbito de la literatura como del académico y laboral. Las lectoras nos dejaron muchos comentarios interesantes en este blog y en nuestra página de Facebook y nos contaron cuáles son sus autoras favoritas y a cuáles les gustaría conocer más.

Leímos con mucha atención todos sus comentarios y les agradecemos por haber participado porque nos ayudaron a conocer nuevas autoras. En retribución por este conocimiento que ustedes nos brindaron, decidimos hacerles un regalo que esperamos que les guste mucho.

Esta es una tarjeta interactiva que creamos en Thinglink para que puedan seguir explorando sobre la vida y la obra de distintas escritoras, muchas de ellas invisibilizadas. Todas  fueron sugeridas por ustedes en nuestras redes sociales.

Pueden acceder a la tarjeta #LeamosAutoras pulsando aqui o pulsando esta imagen:

Consejos para utilizar la tarjeta

Antes que nada, dirijan el mouse sobre la imagen, sin pulsar nada. Entonces aparecerán distintos puntos blancos y negros sobre los libros. Cada uno de esos libros conduce a una página con información sobre las autoras. Para acceder a esa página, pulsen el botón que dice “read more” (“leer más” en inglés). Pueden leer todas las páginas que quieran, todas las veces que quieran. ¡Hay autoras de todo el mundo!

En la parte derecha de la tarjeta hay tres botones:

-Tocar: funciona solo para usuarios de Thinglink.

-Compartir: les da la posibilidad de compartir la tarjeta por cualquier red social o medio que elijan, y así enviárselo a otras personas que les pueda interesar.

-Pantalla total: es para agrandar la imagen.

Recomendamos acceder a la tarjeta desde una computadora, aunque funciona también desde los celulares y tablets.

¿Qué les pareció la tarjeta? ¿Conocían a estas autoras?

Les recordamos que #LeamosAutoras es una campaña que empezó a difundirse por medio de redes sociales, pueden seguir el hashtag en Twitter para conocer más autoras o recomendar las que les gusten. ¡Nos seguimos leyendo!

 

 

Las aventuras de Paloma

Las Aventuras de Paloma

Yenny Delgado, la autora de Las aventuras de Paloma, el cuento peruano que está dando la vuelta al mundo, nos cuenta que Paloma es una niña de corazón aventurero que quiere conocer la Costa, la Sierra y la Selva del Perú. Este libro forma parte de una colección de historias que animan a conocer el mundo, cuidar el medio y luchar por los sueños.

En su primera edición de 5.000 ejemplares, Yenny Delgado decidió donar el 50% por ciento de los cuentos y lanzar en el Perú el proyecto ‘Súper Lectoras’ con el que promueve la lectura y el acceso al libro en el país.

Yenny es psicóloga social, teóloga y especialista en Desarrollo Internacional. Su activismo en favor del medio ambiente y su pasión por los viajes se ven reflejados en las presentaciones que hace de  Las aventuras de Paloma en  colegios, centros comunales y casas hogares para niños y niñas en diversas ciudades como Lima, Cusco, Lambayeque e Iquitos.  Pocas autoras peruanas logran que sus obras sean leídas en los recónditos lugares y comunidades del país, por lo que este es un esfuerzo increíble de su parte. Su deseo es que Las aventuras de Paloma lleguen a las manos de millones de niños y niñas peruanas. Yenny Delgado quiere generar un movimiento que  desafíe a las autoras locales así como a las editoriales para hacer real el acceso al libro en el país.

Desde su primera publicación en agosto de 2015 el cuento ha  cruzado las fronteras para  llegar a  manos de niños y niñas en países como Bolivia, Chile, México, Costa Rica, Panamá, China, España, Malasia, Canadá, Polonia y Estados Unidos, tanto en sus versiones en español como en inglés.

¿Te animas a conocer a Paloma?

Puedes encontrarla en Facebook en la página de Las aventuras de Paloma

 

Mujeres digitales se buscan

Por Evelin Heidel, miembro de Creative Commons. Colabora en el proyecto DIY Book Scanner y en el sitio Dominio Público de Argentina (http://dominiopublico.org.ar). Participa en varios grupos de investigación y activismo sobre derecho de autor, privacidad, digitalización, cultura y acceso abierto, propiedad intelectual y acuerdos de libre comercio.

El Convenio de Berna, el instrumento legal más importante que regula el derecho de autor a nivel internacional, establece que todas las obras literarias, artísticas o científicas ingresan al dominio público el primero de enero del año siguiente de haber transcurrido los 50 o 70 años del fallecimiento del autor o de la publicación de la obra. El dominio público es fundamental para el ecosistema digital de obras. Da vida nueva a obras olvidadas, les permite una nueva circulación no prevista y permite, además, que sus contenidos se resignifiquen a través de prácticas como la remezcla.

¿Dónde están las obras de mujeres destacadas en arte, cultura o ciencia?

No solamente las voces de las mujeres son subvaloradas en el espacio digital, sino que también los contenidos producidos por mujeres y sobre mujeres están subrepresentados.

Estadísticas de la Base de Datos de Autores de Argentina, tomadas de dominiopublico.org.ar.

La extensión de los plazos de ingreso de las obras al dominio público afecta particularmente a esta situación. En un análisis realizado por Creative Commons Uruguay sobre el proyecto de ley presentado en 2013 en ese país que buscaba ampliar el plazo de monopolio sobre las obras, concluyeron que la reforma hubiera significado reducir casi a la mitad el número de obras de mujeres en el dominio público.

Así, destacaban que “mientras que la elevación de las restricciones a 70 años habría hecho que un 34% de autores hombres hubiera vuelto al dominio privado, este porcentaje se eleva al 59% en el caso de las mujeres”. Esto, en un panorama ya de por sí reducido: sólo el 3,75% de las mujeres en la base de datos de Autores.uy se encuentra en el dominio público, y 20 años más hubiera implicado que sólo el 1,52% se encontraría en esa situación.

Políticas de género y dominio público

El punto principal es que, como el plazo de ingreso de las obras al dominio público es exageradamente abusivo (en total, una obra puede estar protegida alrededor de 120 años), esto implica que las obras de las mujeres permanecerán por mucho tiempo ocultas en los intrincados laberintos del copyright.

En efecto, si consideramos que la mayoría de las mujeres de América Latina recién pudieron acceder a los sistemas de educación superior a finales del siglo XIX (por ejemplo, Cecilia Grierson, de Argentina, obtuvo su título universitario en 1885), esto hace más difícil encontrar mujeres que estén en dominio público por la sencilla razón de que hasta bien entrado el siglo XX a las mujeres no se les permitían hacer muchas cosas más que ser amas de casa. Aún cuando Grierson hubiera abierto el camino, seguía estando mal visto que las mujeres cursaran ciertos estudios superiores y tenían severas restricciones para participar en el espacio público. Precisamente sobre estos dos temas escribieron muchas intelectuales del siglo XX, y es por eso que es fundamental el rescate de sus obras.

Se puede leer la nota completa en http://www.genderit.org/es/feminist-talk/columna-mujeres-digitales-se-buscan

 

Academia, géneros y sexualidades

Por Carolina Spataro, Dra. en Ciencias Sociales, Magister en Comunicación y Cultura, Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), investigadora de CONICET, docente de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de FSOC-UBA y Coordinadora del Programa de Actualización en Comunicación, Géneros y Sexualidades (PACGES) de FSOC-UBA.

Hace unos días hice un posteo en Facebook recopilando datos de seminarios sobre géneros y sexualidades que se ofertaban para el segundo cuatrimestre de este año en Argentina. Varias/os colegas presentaban sus cursos en esa red social y me parecía importante juntar la información y hacerla circular. Si bien en un primer momento sólo publiqué cuatro ofertas -las que conocía- poco a poco me fueron llegando datos de seminarios que se dictaban en otras Universidades Nacionales y algo que comenzó como una intuición (“este año me parece que hay más ofertas de seminarios sobre géneros y sexualidades”) terminó convirtiéndose en un modo de compilar parte de lo existente y dar cuenta de lo mucho que hemos avanzado.

Comparto entonces el resultado de dicho trabajo que terminó siendo colectivo, para dar difusión a estos espacios de formación (muchos cierran inscripción en estos días) y para recordar que aún resta mucho camino por delante: multiplicar la oferta de seminarios específicos en todas las unidades académicas -hay varias carreras y universidades que, en el país del Ni una menos, dejan a sus estudiantes sin formación en estas temáticas- y, lo que será todavía más difícil, hacer transversal la formación en géneros y sexualidades en las diferentes instancias del sistema educativo. Aclaración: acá sólo figura la información que pude reunir hasta la fecha, seguramente es incompleta. Seguiremos recopilando.

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES-UBA (Universidad de Buenos Aires)

Seminarios de grado:

-Diversidad sexual en ‘primer plano’: representaciones mediáticas, sexualidades y (des) igualdades sociales. A cargo de Mariana Álvarez Broz y Sebastián Settanni. La info en: http://comunicacion.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/sites/16/2016/10/AlvarezBrozSettanniprog.pdf

-Cosa de minitas. Aportes teórico-metodológicos para el análisis de la cultura masiva en clave de géneros y sexualidades. A cargo de Carolina Justo von Lurzer, Marina Sánchez de Bustamente y Carolina Spataro. La info en: http://comunicacion.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/sites/16/2016/10/JustoSpataroprog-1.pdf

-Identidades, Discursos Sociales y Tecnologías de Género. Debates Contemporáneos. A cargo de Alejandra Oberti y equipo. La info en: http://sociologia.sociales.uba.ar/2017/06/13/identidades-discursos-sociales-tecnologias-genero-debates-contemporaneos/

-Aportes de la teoría del género al análisis de lo social. Género y raza. A cargo de Daniel Jones y Paloma Dulbecco. La info en: http://sociologia.sociales.uba.ar/2017/06/12/aporte-la-teoria-del-genero-al-analisis-lo-social/

-Los procesos de intervención social desde una perspectiva de género. A cargo de M. G. Pombo, N. Lanski, E. Amorín: La info en: https://www.facebook.com/trabajo.social.uba.sociales/photos/a.1441477902766242.1073741828.1441164586130907/1931959650384729/?type=3

Posgrado

-Políticas Públicas y Género (Maestría en Políticas Sociales). A cargo de Andrea Daverio

SOCIALES- UBA- Curso de formación profesional (CFP)
– Repensar la intervención profesional a partir de las disidencias sexuales y las diversidades identitarias
A cargo de Virginia Tatoian y Javier Wenger
La info en: http://cursosytalleres.sociales.uba.ar/cursos/repensar-la-intervencion-profesional-a-partir-de-las-disidencias-sexuales-y-las-diversidades-identitarias/

FACULTAD DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y URBANISMO (FADU) UBA

-Una lectura Feminista y Queer de la Cultura Visual y Audiovisual. Diseño, Tecnologías de género y representaciones de la sexualidad. A cargo de María Eugenia Giorgi y Fermín Acosta. La info en: http://www.fadu.uba.ar/post/687-71-00-nuevos-cursos-2017

Mail: diseniosexogenero@gmail.com

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS- UBA

Grado

-¿Existe la literatura feminista? Un recorrido posible por la literatura argentina. A cargo de Laura Arnés. La info en: http://letras.filo.uba.ar/sites/letras.filo.uba.ar/files/documentos/PROGRAMA%20-%20Literatura%20feminista-%20Arn%C3%A9s.pdf

Posgrado

-Filosofía feminista. A cargo de Diana Maffía

Feminismo, arte y literatura en argentina (1960 – 1980). A cargo de Tania Diz y María Laura Rosa

-Revolución de octubre, socialismo y educación: cultura, feminismo, movimientos pedagógicos. A cargo de Glora Hillert, Dora Barrancos, Adriana Puiggrós y Hernán Ouviña. La info en: http://novedades.filo.uba.ar/novedades/seminarios-de-doctorado-2017

FACULTAD DE PSICOLOGÍA-UBA

Grado

-Introducción a los Estudios de Género. A cargo de Débora Tajer. La info en: https://www.facebook.com/debora.tajergenero/posts/1933322513547623

Posgrado

-Género y subjetividad

A cargo de Débora Tajer y Mercedes López. La info en: https://www.facebook.com/debora.tajergenero/posts/1932885763591298

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

Grado

-Introducción a Teoría Feminista, Estudios de Género y Sexualidades. A cargo de Mabel Campagnoli, Ariel Martínez, Facundo Saxe, Paula Soza Rossi, Viviana Seoane, María Marta Herrera, Yamila Balbuena, Juan Luque, Adriana Valobra. La info se pide al mail: introfemgensex@gmail.com

-Tecnologías digitales y feminismo”, en la FaHCE UNLP. A cargo de Claudia Laudano. La info se pide al mail: dhubi@fahce.unlp.edu.ar

-Taller de investigación “Estudios de género: violencia y sexismo”. A cargo de Alejandra Oberti.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN

 –Círculo de estudio sobre Feminismos Populares

 UNGS-IDES /IDAES UNSAM

 Posgrado

-“Género y políticas públicas en América Latina”. A cargo de Eleonor Faur. La info en: https://www.facebook.com/eleonor.faur/posts/10154603375550418

UNIVERSIDAD DE AVELLANEDA

-Géneros, Comunicación y Cultura. A cargo de Carolina Balderrama y Miguel Nicoloni. La info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10159171988335226&set=p.10159171988335226&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LANUS

Especialización en Género, Políticas, Públicas y Sociedad

-Seminario sobre Políticas Públicas y Género. A cargo de Andrea Daverio

UNIVERSIDAD NACIONAL ROSARIO

“Introducción a la Perspectiva de Género”. A cargo de Mariángeles Camusso, Luciano Fabri y equipo. La info en: http://www.fcpolit.unr.edu.ar/catedra/introduccion-a-la-perspectiva-de-genero-nucleo-interdisciplinario-de-estudios-y-extension-de-genero/

UNIVERSIDAD NACIONAL MAR DEL PLATA

-“Género familia y sexualidad: problemas y debates de los estudios feministas”. A cargo de Inés Pérez, Guido Vespucci, Paula Bedín, Santiago Navone, Débora Garazi, Emilio Archimie, Guadalupe Blanco Rodríguez. La Info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1340979269356182&set=p.1340979269356182&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL CUYO- Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

-Introducción a la Filosofía y el Pensamiento Feminista. A cargo de Valeria Hasan y Alejandra Ciriza

– Feminismos en América latina en el marco de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, FCPyS – UNCuyo. A cargo de Alejandra Ciriza y equipo.

Doctorado de Ciencias Sociales de la FCPyS- UNCuyo
– Feminismos y Marxismos. Dilemas de una relación compleja. Dirigido por Alejandra Ciriza y  codirigida por Eva Rodríguez Agüero. En el equipo están: Claudia Anzorena, Mariano Salomone, Fabiana Grasselli, Laura Rodríguez Agüero y Sabrina Yañez.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA

– “Género y Economía en el marco de la Globalización”. A cargo de Alejandra Perez Scalzi y Silvia Corbalán.

– “Participación, Economia y Desigualdad de Género”. A Cargo de Alejandra Pérez Scalzi y equipo.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SANTIAGO DEL ESTERO- Tecnicatura Intercultural bilingüe con mención en lengua quichua

– Genero, Educación e Identidad. La info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213266469676907&set=p.10213266469676907&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL DE JUJUY

Cátedra de Género y DDHH:  materia obligatoria del primer año de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Jujuy.

Dirigida por la Profesora Sofía M. Brailovsky

FLACSO
Diploma Superior en Género y Justicia en América Latina
Modalidad Virtual 
La info en: http://www.prigepp.org/emails/2017/05_05/mail01.html

UNIVERSIDAD DE SAN ANDRES

-“Revolución sexual y liberación femenina: historia, legados y promesas”. Curso de posgrado. A cargo de Karina Felitti. La info en: http://udesa.edu.ar/departamento-de-humanidades/doctorado-en-historia/oferta-academica-2017 

UCES (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales)
Maestría en Estudios de Género
“Género y Medios de Comunicación”
A cargo de Claudia Laudano

UNIVERSIDAD SIGLO 21

– “Estudios de género para la formación profesional”. Electiva para todas las carreras de grado.

 

Publiquemos con editoras

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

En la última nota de Las correctoras, publicada el 16 de junio,nos propusimos apoyarla iniciativa #LeamosAutoras. Nuestros lectores participaron compartiendo los nombres de sus autoras favoritas tanto en los comentarios del blog como en nuestra página de Facebook. Esto demostró el gran interés del público por conocer más sobre los aportes de las mujeres a la cultura. Por ello, decidimos profundizar en esta temática. Esta vez destacaremos un sector del mundo de las letras que tiende a estar totalmente insivibilizado: las editoras.

La edición de libros es una tarea silenciosa y casi nunca tiene suficiente crédito en el producto final. La mayor parte de este trabajo es desempeñado por mujeres. Aunque no es un dato muy conocido, cuando leemos un manual, un recetario, una novela o una antología de cuentos, lo más probable es que una mujer lo haya leído antes para supervisar el contenido que llega a nuestras manos. En el imaginario de los lectores, a veces parece que un libro es producido solo por su autor o autores, cuando en realidad muchísimos otros agentes intervienen en el proceso de convertir un manuscrito en un libro. Algunos de ellos son los correctores, ilustradores, diseñadores gráficos, traductores y, por supuesto, editores. Todos ellos son necesarios para que el producto final sea de calidad.

Pero, ¿a qué se dedican exactamente las editoras? Un autor o autora escriben una historia. Las editoras ofrecen un trabajo profesional para hacer de esa historia un libro atractivo para el público. La creación de un libro abarca diversas áreas como seleccionar ideas o manuscritos, supervisar las correcciones y traducciones, diagramar el diseño, seleccionar las imprentas y promover la venta en diversos puntos de los ejemplares una vez terminados. Una edición cuidada garantiza un buen libro.
Un ejemplo de editora en el que podemos pensar es el de Paula Pérez Alonso, quien es escritora de ficción, pero también se desempeña como editora en la editorial Planeta. Según explica en una nota del diario La Nación, el trabajo de los editores o editoras es andrógino. La condición esencial es que quien lo realiza no tenga afán de protagonismo, que esté dispuesto a ser invisible; el buen editor debe olvidarse de sí mismo o de sí misma para poder camuflarse entre los autores o redactores, vivir un rato como si fuese otra persona.

Lamentablemente, es un terreno que, si bien cuenta con más mujeres, la mayor cantidad de cargos de alta jerarquía en las grandes editoriales están ocupados por varones. Este fenómeno se extiende a la mayoría de los campos laborales. Al ser un patrón que se repite, implica que la sociedad subestima el trabajo de las mujeres, se las considera aptas y útiles para trabajar pero no para dirigir. Una manera de buscar un cambio es saber quiénes son las personas que están detrás de los libros que consumimos.

En Las correctoras, tenemos la fortuna de conocer excelentes editoras con las que muchas veces trabajamos en equipo. Una de ellas es Eloise Alemany, quien además de editora es autora y productora cultural. De familia francesa, nació y vivió en Tokio hasta los 17 años. En Londres, adquirió experiencia en el mundo editorial y en comunicación. Durante 6 años desarrolló su carrera profesional en la revista i-D. Desde 2006 está radicada en Buenos Aires y trabaja en proyectos vinculados con la gastronomía, el arte, el diseño y la cultura argentina. En 2009, coinició Noches Grimod, cenas itinerantes inspiradas por algún concepto. Lanzó su propia editorial, Periplo, en 2012 con la publicación de Sabores de la memoria de Ana Pomar. Es autora de varios libros, incluyendo Amarillo limón el sol: Manual para cocina con niños (Periplo Ediciones) y Lo que nos rodea nos refleja (Ed. La Riviere).

¡Eloise tiene una historia de vida sensacional! ¿Cómo podría no ser una editora extraordinaria? Publicar con editoras como ella es otra forma de valorar el trabajo de las mujeres en el arte, la ciencia y la cultura.

Leamos autoras

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

Imaginemos una niña en una escuela. Tiene 14 años y va a la secundaria. Le gusta mucho estudiar y siempre obtiene muy buenas notas. La niña está en clase, prestando atención. El profesor o profesora explica los contenidos de la materia: “Para el examen  leerán el libro de López. Desarrolla temas que les interesarán mucho”. La niña no sabe quién es López pero se lo puede imaginar. Si porta un apellido de origen español, entonces quizás sea Andrés López o Juan Cruz López, o tal vez Oscar López. Se arma una imagen mental del tal López sobre la base de sus conocimientos previos en la materia. Entonces el profesor o profesora sigue: “En el libro, ella explica muy claramente su  teoría. Léanla para la clase que viene”. Entonces la niña se sorprende. ¿Cómo no había pensado que quizás López era una mujer? Se da cuenta de que no estaba acostumbrada a leer autoras. A lo largo del año no le habían dado para estudiar textos escritos por mujeres. Ni en esa materia ni en ninguna otra.

La historia de esta niña no es una simple anécdota ni es infrecuente. Es un problema que se da en todas las etapas de la educación formal. Desde que comienzan la escuela primaria, las y los estudiantes entran en contacto con nombres de científicos, artistas y escritores famosos; la mayoría de ellos son hombres. Los aportes femeninos se estudian muy excepcionalmente. Sin duda, una de las áreas en las que no se tiene suficientemente en cuenta a las mujeres es la literatura. Por ejemplo, en Argentina se estudia a Alfonsina Storni como una de las escritoras más importantes de nuestra historia. Pero se la ve como una excepción (¡a pesar de que está muy lejos de serlo!) porque la inmensa mayoría de libros que se leen en la escuela fueron escritos desde una perspectiva masculina. La sociedad no está acostumbrada a las voces femeninas. Quedan en un segundo plano o son representadas en una mínima proporción en comparación con la voz de los hombres, aunque constituyamos la mitad de la población mundial.

¿Será que las mujeres tenemos menos acceso a los medios de producción literaria? ¿O será que se prefiere ignorar y desestimar nuestras producciones? Yo veo un poco de ambas. Si bien, por la situación de desigualdad en la que vivimos desde hace siglos, las mujeres tenemos menos incentivos, menos espacios para escribir y más exigencias, también hay poco interés por nuestro trabajo. Es un problema cultural. Estamos ahí, pero nuestros nombres no resuenan. Cuando pensamos en un buen cuento o en una buena novela no los imaginamos firmados por una mujer. Sin embargo, parte de las obras literarias más populares del mundo son creaciones de mujeres. Virginia Woolf, Mary Shelley y Agatha Christie, por ejemplo, escribieron algunos de los mejores clásicos de todos los tiempos. Latinoamérica también es cuna de autoras excelentes. Selva Almada, Clarice Lispector, Laura Restrepo, Idea Vilariño, Gioconda Belli, Ana María Shua y Rosario Castellanos son solo algunas de ellas. Son mujeres que conjugan un estilo cautivador con temas de extrema relevancia para nuestros pueblos y nuestra historia.

Hay diversas maneras en las que podemos incluir más autoras en nuestra educación y en nuestra formación cultural, tanto del área de la literatura como de las ciencias sociales, la política, la economía o la psicología. Además de tenerlas en nuestras bibliotecas personales, podemos alentar al entorno que nos rodea a que preste atención a las voces femeninas. Llevemos esta inquietud a los ámbitos educativos y laborales. Por ejemplo, cuando cursamos una materia, pidámosles a las y a los docentes que incluyan autoras en la bibliografía. Si dicen que no hay autoras sobre ese tema, ¡entonces no prestaron suficiente atención! Las mujeres estamos en todos lados.

Para quienes les interese conocer más autoras (o compartir a sus favoritas), pueden seguir el hashtag en Twitter #LeamosAutoras. Ustedes, ¿qué autoras recomendarían?

La mujer y el lenguaje

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

Estamos cerca del 3 de junio, día en el que se realiza la marcha de Ni Una Menos, una manifestación que desde el 2015 cobró relevancia por ser representativa en la lucha por los derechos de las mujeres. En esta fecha se hacen marchas y festivales en distintos países, sobre todo en Latinoamérica. Si bien los países de este continente suelen tener niveles altos de todo tipo de violencia, no podemos negar que la cultura suele ser muy machista y por eso la violencia afecta aun más a las mujeres. Son víctimas de situaciones como el acoso callejero y el maltrato doméstico, además de estar expuestas a los mismos peligros que los varones, como delincuencia y narcotráfico.

El machismo es trasversal a la sociedad, se encuentra en la cultura, la educación, los medios y la publicidad. También está presente en el lenguaje, en nuestra manera de expresarnos. Hay quienes dicen que el lenguaje no es sexista, sino que las personas lo son. Sin embargo, podemos asegurar que existen maneras más machistas de expresarse que otras, ya que son despectivas hacia la mujer o la invisibilizan.

Conocemos el mundo por medio de las denominaciones que le asignamos a cada cosa y lo que no se nombra, no existe. Por eso es especialmente relevante ver qué lugar ocupa la figura femenina cuando hablamos o escribimos. Analizaremos tres ocasiones en las que las mujeres quedan excluidas de las expresiones y, por lo tanto, invisibilizadas socialmente.

La historia del hombre

En las ciencias sociales es muy común utilizar expresiones que dejen de lado el aporte de las mujeres. Al hablar de que “el hombre descubrió el fuego” o de “la historia del hombre”, estamos generando un imaginario de la humanidad en el que parece que solo los varones contribuyeron a la creación de cultura. Un caso similar es la clásica imagen de “la evolución del hombre”, en la que se ve el cambio de distintos homínidos hasta llegar al Homo sapiens, siempre representado por un sujeto masculino. Estas construcciones hacen que la mujer quede en segundo plano dentro de la humanidad, que no sea vista como protagonista de su propia historia. En estos casos, es preferible reemplazar “el hombre” por “la humanidad”. También, dependiendo del caso, a veces se pueden usar palabras como “los seres humanos”, “las personas” y “la sociedad”.

Saltos semánticos

Se genera un salto semántico cuando parece que se está usando el masculino para hablar de todas las personas, pero en verdad se está usando para representar solo a los varones. Estas ocasiones generan confusión y dejan a la mujer como un decorado o un objeto. Un ejemplo de ello son las expresiones como: “Los ingleses prefieren el té al café. También prefieren las rubias a las morenas”. Al principio parece que habla de que las personas provenientes de Inglaterra prefieren el té, lo que incluiría varones y mujeres; pero, en la segunda oración, las mujeres no forman parte de esa comunidad inglesa. No se las ubica en el mismo nivel que los hombres ingleses, sino que en el mismo nivel que una bebida, que un objeto de consumo.

Misma actitud, diferente respuesta

En muchos casos, cuando una mujer y un hombre tienen la misma actitud, son evaluados o calificados de distinta manera, solo por su género. Por ejemplo, a un hombre con un carácter fuerte se lo describe como “líder”, “seguro”, “confiado”. Cuando este mismo rasgo se presenta en una mujer, se la trata de “mandona”, “loca”, “alterada”, y se le pide que se relaje. Algo similar sucede cuando una persona tiene una tendencia a hablar mucho y a hacer muchos comentarios: en el caso de un hombre, suele ser “divertido”, “gracioso”, “un personaje”; en el caso de una mujer, se la califica de “charlatana” o incluso de “cargosa”. En cualquier caso, lo mejor es juzgar cada actitud individualmente y no dejarse llevar por estereotipos de género de mujeres ni de varones.

Hay muchas más expresiones sexistas; y, por supuesto, la discriminación a la mujer existe más allá del lenguaje. Pero modificar nuestra manera de expresarnos es parte del cambio hacia una sociedad más igualitaria. ¿Qué otras expresiones sexistas conocen? ¿Qué otros consejos creen que son útiles para lograr la inclusión de la mujer en la cultura?

Para seguir leyendo

El idioma español y el sexismo

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/02/actualidad/1330717685_771121.html

http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140307/54402851720/el-sexismo-que-ocultan-las-palabras.html

Derechos de imagen: foto de Fernando Vicente, vía El País.