2019 empiezo la tesis

En su libro “Cómo se hace una tesis”, Umberto Eco señala como primera “regla obvia” que la elección del tema “se corresponda con los intereses” del estudiante. Es por eso que un primer paso para definir un tema de investigación implica observar a nuestro alrededor y revisar nuestras experiencias. El tema-problema que despierte nuestro interés puede surgir de maneras diversas y no solo del contexto histórico.

En un segundo paso evaluaremos la factibilidad para abordar el tema-problema que nos gustaría investigar preguntándonos si podremos acceder a las fuentes legítimas y si estamos capacitados para implementar la metodología requerida.

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Una vez que nos hayamos decidido por una propuesta de investigación, podremos delimitar histórica, territorial y materialmente el ámbito en el que vamos a trabajar y señalar las preguntas con las cuales nos aproximaremos al “corpus”. Es aquí donde trabajaremos en nuestra unidad de análisis y la justificación del problema. Luego podremos explayarnos acerca de lo que conocemos hasta ahora del tema y que habitualmente se denomina como “estado de la cuestión”.

La próxima etapa es la construcción del marco teórico que consiste en una selección de todos aquellos conceptos y teorías que nos ayudarán a conocer la problemática seleccionada. Es importante escoger uno o dos estudios que consideremos claves para luego interpretar y analizar adecuadamente nuestro objeto de estudio.

A partir de las preguntas, expresaremos del modo más claro posible el/los objetivo/s de la investigación. El cierre final para construir el marco teórico y formular los objetivos generales y específicos es ordenar y seleccionar temáticamente nuestra bibliografía. No necesariamente usaremos todo el material leído sino que a esta altura tendremos una idea bastante clara de lo que deseamos investigar. El marco teórico influirá sobre la formulación de los objetivos y sobre las decisiones acerca de la estrategia metodológica que permita responder a esos objetivos. Es necesario incluir una descripción detallada de la metodología que vamos a utilizar en el transcurso de la investigación, es decir, las técnicas de recopilación y análisis de dato.

Un capítulo fundamental de toda tesis deberá abordar las conclusiones. Esta es la parte donde se manifestarán los hallazgos más destacados de la investigación. Finalmente se incluirán las referencias de los documentos consultados durante la elaboración de la tesis. Cabe destacar que la mención a las fuentes no podrá hacerse de forma improvisada, sino que deberá utilizarse un criterio específico, por ejemplo, las Normas APA.

“La chica de las piernas rojas” un relato de Flor Sabaté sobre la cotidianidad del aborto clandestino

Voces cruzadas es un libro que surge de la convocatoria anual ROI (Recepción de Obras Inéditas) de Editorial Dunken. Esta edición es especial porque es un compilado de voces completamente distintas pero que, puestas todas juntas, suenan armoniosas. Son historias que tienen que ver con las raíces de cada autor/a, con cada vivencia, con la cosmovisión política y, también, están esas historias que se separan de la realidad proponiendo un paréntesis, proponiendo un mundo posible. Este libro representa para mí, que soy una de las ganadoras de la convocatoria, más que verme en un libro, representa un sueño concretado, representa haber ganado con mi cuento “La chica de las piernas rojas” sobre la realidad de todos los días de las mujeres: el aborto por voluntad de la mujer, penalizado por la ley. No puedo hacer una evaluación o una crítica objetiva de esta obra porque el solo hecho de ver la tapa me emociona. Solo recomiendo profundamente que lo lean, que le den una oportunidad a las voces que no son conocidas, que apuesten a lxs autorxs que surgen y sobre todo: ¡QUE NO DEJEN DE LEERLO!










Nota: Flor Sabaté

Un nuevo ciclo

Durante el 2018 nos propusimos construir una relación más cercana con nuestros seguidores y seguidoras. Intentamos que nuestras redes sociales asumiesen una aplicabilidad pedagógica y publicamos los consejos ortográficos más relevantes para nuestra comunidad virtual. La mayoría de ellos fueron respuestas a las consultas que nos hicieron a través de mensajes directos a nuestra página. Nos alejamos de la idea de una figura lectora cómplice para adentrarnos en las necesidades de aquellos lectores circunstanciales. Entendemos a Facebook o a Instagram como medios de comunicación que transformaron el consumo de los textos en red y cambiamos nuestro estilo editorial para adentrarnos en un espectro más abarcador. La actual forma de circulación de los discursos, más inmediata y efímera, nos llevó a contemplar otros objetivos. Asumimos el riesgo de presentarnos como una fuente de información legítima de los temas que más nos apasionan: el lenguaje como fenómeno social, la corrección y la traducción de textos.

Para el año 2019 nos proponemos cambiar nuestra página web a un sitio bilingüe (español- inglés) que dinamice la interacción con las redes sociales. Tendremos presencia en LinkedIn y actualizaremos a nuestros lectores con la difusión de programas informáticos que faciliten y mejoren la tarea del escritor y del corrector.

¡Por un 2019 a puro texto!

Las Correctoras

¿Qué significa “mansplaining”?

Presentamos nuestro segundo micro de radio, con la voz de Nati Mastrangelo en el programa Código Feminista de Radio Caput.

Micro “mansplaining”

¿Qué significa “mansplaining”?

Es la palabra que se toma del inglés para referirse al hábito de los varones de explicar cosas a las mujeres con un tono paternalista y condescendiente. El origen del término mansplaining aparece en un texto de la escritora feminista Rebecca Solnit incluido en su libro “Los hombres me explican cosas” . Allí cuenta el momento en el que un hombre intentó explicarle detenidamente el contenido de un libro muy interesante que él había leído. Necesitaron indicarle varias veces a ese hombre que ella era la autora para que él abandonara su intención de explicárselo detenidamente.

La Fundación Fundeu, que trabaja asesorada por la Real Academia Española para promover un buen uso del español en los medios de comunicación, propone el neologismo en español “machoexplicación” como alternativa válida a esta mala costumbre de los hombres. A nosotras, en Las Correctoras, también nos hacen mansplaining o machoexplicación. Somos un equipo de 10 mujeres entre redactoras, correctoras, editoras y traductoras. Todas somos profesionales del lenguaje. hace algunas semanas publicamos un post en el que aconsejamos acerca del uso innecesario de la coma al inicio de un párrafo y vimos con sorpresa cómo los varones nos explicaron cosas.

 

Los conectores: nuestros aliados a la hora de escribir

Los conectores son palabras o frases que se utilizan para enlazar ideas en una misma oración. Nos ayudan a otorgarle fluidez y coherencia a un texto. Su valor fundamental es señalar el sentido en el que se encadenan los diferentes fragmentos de un discurso.

Según su significado, los conectores indican relaciones diferentes. Hicimos una selección de los conectores más usados:

Los conectores temporales tienen la función de expresar la idea de tiempo, mientras que los aditivos introducen aspectos nuevos a la información. También hay conectores contra argumentativos o “de contraste”. Estos últimos se utilizan para expresar oposición o contrariedad en el sentido de la oración.

Algunos conectores se utilizan para indicar una condición para realizar lo que expresa la oración principal. En cambio, los conectores causales señalan el motivo por el que sucede lo indicado en la oración principal. Los conectores consecutivos manifiestan una consecuencia de la frase u oración que lo precede.

Entrevista a Romina Mendozi, intérprete del unipersonal “Liviana como una ballena”

Entrevista y fotos: Paola Coler

¿Cómo nació el proyecto de hacer un unipersonal autogestivo?

Valeria Maldonado, la directora de la obra, es mi profesora de clown. Con ella me estuve formando como payasa los últimos cuatro años. Yo vengo de la danza y también soy acróbata, pero con ella logré investigar otras disposiciones. Ella me ayudó a despertar mi lado cómico para poder mixturar la intensidad y no estar siempre tan al límite con el cuerpo. Tuve que aprender a usar la palabra.

Al personaje que creamos para esta obra yo lo defino como una esnob, una “cajetuda” (arrogante) pero de Paso del Rey. Es alguien con quien no me identifico pero que surge en esa búsqueda de la comicidad.

El proyecto nació con la intención de experimentar con mi payasa, así que me junté con Vale y le conté que tenía ganas de poner en escena ese grotesco que había logrado incorporar. Con un café de por medio, charlamos la posibilidad de reírse de los mandatos, los estereotipos y los miedos a la muerte, a la vejez. Si bien la obra no tiene ese ideal, la considero sanadora. Tampoco estoy segura de cómo la percibe alguien que no me conoce, pero también es positivo que los espectadores vean otros matices. Nos llevó dos años de investigación montar este proyecto; nos tomamos nuestro tiempo, que transcurrió con momentos de bastante ansiedad porque me costaba apropiarme del proceso creativo. Por suerte, Valeria cuenta con otro registro y me ayudó a escribir los datos que surgían de la improvisación hasta darle una forma definitiva.

El nombre es muy curioso, Liviana como una ballena. ¿Cómo surgió? La obra tiene diferentes texturas, que van de lo más solemne hasta lo absurdo, que también parecen ser una contradicción como el nombre.

El nombre fue producto de un chiste del asistente de dirección, que una vez me dijo que yo era una pesada porque me ponía muy sensible en los ensayos. Pero la contradicción es efectivamente parte de la obra, al igual que el nombre. Con la intención de suavizar lo que surgía en las improvisaciones, que a veces era muy agobiante, Vale me insistía en aprovechar mis descubrimientos como payasa y que a la vez funcionasen como una vía de denuncia.

Al principio yo creía que nadie iba a querer ver la obra porque era muy densa. De hecho, hay un juego en escena donde me meto en el público y les pido disculpas por haber tomado un rumbo tan oscuro. La propuesta desde la dirección fue romper con esa trama tan pesada con la payasa. Apostamos a la contradicción de lo que estaba pasando como un rumbo estético.

Por otro lado, el acto de incorporar a una persona del público es un riesgo que disfruto. Me pasó más de una vez que algún loco me alzase cuando juego con la música de la película Dirty Dancing ¡Aunque me resisto a encasillarme en un mensaje en el que un hombre sea la salvación! Esa parte de la obra es muy indeterminada y a veces surgen momentos que no coinciden con lo que quería transmitir originalmente.

El feminismo está presente en la obra. ¿Fue un horizonte buscado?

En lo personal a mí me costó mucho aceptar esa tradición femenina. El mandato de la maternidad y ese “¿para cuándo?” Yo no siento el deseo de ser madre y me respeto eso. A la vez tengo un carácter conductor que ya no me cuestiono. Así que fue natural que Liviana como una ballena se construyese desde ese lugar. Con los años dejé de resistirme, antes no lo decía, pero ahora necesito afirmarlo. Soy consciente de que hay momentos de la obra que son más contundentes, como el acto del piloto, que además es una referencia al circo tradicional —Hay una escena en la que Romina se viste con un piloto de lluvia y juega a ser dos personajes en una sola corporalidad. El hemisferio derecho de su cuerpo representa lo masculino, a partir de sus manos y gestos. Al mismo tiempo, su lado izquierdo se evidencia como mujer en sus expresiones faciales—.

Tanto la directora como yo queríamos hablar de la violencia que generaba ese hombre en esa mujer, y se nos ocurrió apelar a un desdoblamiento de mi cuerpo. Empezamos mirando el material que grabamos en las improvisaciones y probando con objetos como un lápiz labial, hasta llegar al anillo de casamiento que es la representación pura de un mandato. Jugamos con ese efecto de extrañamiento entre mis dos manos, pero al mismo tiempo esa mujer que está ahí presente no es Romina. Es una mujer delicada, que también fue una característica que me costó incorporar, no así la sensualidad, que quería que estuviese muy presente. Mi intención era que se notase que la sensualidad solo estaba permitida con ese hombre y en ese vínculo.

El espectáculo es a la gorra. ¿Es una decisión política o es una consecuencia de la crisis?

Yo creo que hacer teatro a la gorra es una decisión política, porque pienso que el arte tiene que llegar a la mayor cantidad de gente posible. Vale quería poner una entrada para que haya un rédito monetario, porque somos una cooperativa. Fue así que durante el primer mes cobramos un precio fijo, pero luego nos volcamos a la gorra. También tenemos un subsidio Proteatro, que lo gestionó Valeria y no solo nos ayudó a financiar el proyecto, sino que también fue una manera de legitimar esta apuesta dentro del circuito teatral.

¿El vértigo del unipersonal es comparable a la adrenalina que puede genera la acrobacia?

¡Bancarse el unipersonal es un vértigo intenso, pero funcionó! A mí me encanta jugar con el público a través de la payasa. Además, el amor que siento cuando me vienen a ver es inmenso. Yo creo firmemente que hay que defender al teatro, porque es un espacio para desarrollar la fantasía. Cuando soy espectadora, trato de permitirme estar en otro lugar y no solo evaluar si la obra es buena o mala. De todas maneras, las devoluciones que tuvimos de Liviana como una ballena fueron muy positivas, tanto de parte de los amigos como de la crítica ¡Cuando estábamos por estrenarla yo temía que me abandonasen! No confiaba en que alguien iba a querer venir a verme.

El final de la obra es mi liberación —En la última escena Romina aparece vistiendo un traje que simula descubrir sus cuatro pechos—. Si bien yo tenía la intención de desnudar mi torso, y sumarlas al par de pechos falsos del vestuario, el roce de mi piel con la tela en la que ejecuto algunas acrobacias podía llegar a lastimarme así que deseché esa idea. Por otro lado, descartamos la desnudez ya que podía llegar a ser un impedimento para que la obra fuese apta para todo público y para presentarla en festivales ¡Pero yo me habría bancado hacer un desnudo!

Entrevista a Guillermina Pico, directora de ”Borra todo lo que dije del amor, porque no sabía bien quién era”

Entrevista: Paola Coler  

Foto: Santa Cine

¿Cómo surgió la idea de construir una película con retazos de filmaciones personales?

El proyecto nació cuando empecé a revisar el material que tenía, tras varios años registrando eventos por puro placer. Si bien no tenía la idea de hacer una película con esas grabaciones, fui descubriendo momentos que me emocionaron y sentí el deseo de probar, editando esas imágenes aparentemente sueltas. Luego se me ocurrió mostrar el resultado de mi experimento a un posible espectador. Aquellas imágenes, en principio solo unidas por mi experiencia, lograron capturar algo que quería compartir, que era difícil de explicar porque no formaban una historia, sino que reflejaban sensaciones, estados, y climas específicos. Fue en ese momento que decidí trabajar seriamente en el montaje para darle forma y un recorrido posible.

La película es casi un montaje de momentos personales donde predominan muchas escenas familiares ¿Tuviste que negociar con tu familia y amigos sus apariciones en la película?

Yo siempre estoy filmando, entonces era usual para mi entorno verme con una cámara. Una vez que tuve la película armada, les comenté a todos que aparecían en ella. La persona con la que más lo consulté fue con mi hermana, quien es la persona que más aparece en cuadro pero ella siempre estuvo muy a favor de la película.

Imagino que la instancia de edición fue un proceso intenso. ¿Nos podes contar cómo fue?

Editar la película fue complejo y un trabajo intenso que duró varios años. El resultado es una ingeniería rara y sutil, casi como un trabajo de “bordado”. La edité sola en AVID porque en esa época editaba mucho en ese programa. Además, estaba trabajando como editora y asistente de edición para productoras de televisión, cuestión que me brindó una solidez que adopté para esta tarea. Si bien terminé más desordenada de lo que me hubiera bancado de otro editor, estaba segura de que no podía compartir esta tarea con otra persona. No creo que sea más noble trabajar solo que con otros, pero esa soledad era necesaria para ese momento en particular. En un primer momento me interesaron los choques entre las imágenes, buscaba que fueran bruscos y que construyeran una belleza violenta, con algunos cortes de sonido fuertes y algunas secuencias completamente sin sonido. En un principio trabajé estos contrastes entre las imágenes y también a nivel sonoro, pero después empecé a suavizar.

Lo que también me pasó con esta película, es que cada vez que la editaba, lo hacía de principio a fin. La volvía a ver cada vez que me ponía a trabajar, porque me gustaba mucho el efecto. Hasta que tuve que dejar de trabajar de esa manera porque empecé a “dejar de ver”. Me había entusiasmado con ese efecto como espectadora. Después se fueron armando los tres grandes ejes alrededor de los cuales se nuclearon los recorridos que impulsan el relato.

Una vez que terminé de editar, Tamara una amiga directora de fotografía, me ayudó a sacarla de la computadora, cubriendo el rol de productora porque yo estaba trabajando muy sola. Fue en ese momento que armamos un cronograma de trabajo, y empezamos a preparar la carpeta, redactar la sinopsis y las cartas de intención para aplicar a fondos de postproducción. En esa instancia acudí a Catarina, una sonidista brasilera que había conocido en un festival porque sentía que podía llegar a interesarle el proyecto. Le mandé la película y me contestó que le había encantado y me pasó un presupuesto en dólares muy lejos de mi alcance. Así que tuve que decirle que estaba muy agradecida pero que no tenía el dinero. Finalmente me contestó que ella iba a hacer el trabajo porque yo me había arriesgado al hacer esa película, y ella se iba a arriesgar conmigo. Pactamos que si llegaba a ganar algún premio lo iba a compartir con ella. Fue así que, cuando gané el premio del FNA a documental, le pude pagar por su trabajo. Tuve mucha suerte de encontrarme con personas afines y generosas, que sintieron algo valioso con la película, por lo que pusieron su tiempo y su esfuerzo.

Las críticas son elogiosas y se exhibió en muchos festivales ¿Cómo te sentís con eso teniendo en cuenta que es una película muy personal? ¿Qué expectativas tenías cuando empezaste a trabajar la idea de la película?

Fue todo un desafío hacer una película con materiales tan vivos y personales, sin una narración clásica que llevara la guía de lectura de la película. Fue un riesgo, pero esta película no podía tener otra forma.

La verdad es que estoy muy sorprendida por la recepción en general, la del público y de la crítica. Si bien al principio tenía expectativas moderadas pero esperanzadoras, luego cuando ya la película estuvo, cuando terminé y arranqué el camino de presentarla en festivales, me esperaba lo peor ¡Y ahora que estrené, me imaginaba cosas peores aún! Me daba terror y una sensación de soledad terrible que el estreno no tuviese ninguna resonancia. Pero estoy recibiendo bastante amor e inteligencia, de mujeres y varones. Me pasa también que les encanta el título o lo odian.

Al mismo tiempo que es una creación muy personal, tu presencia en el relato está diluida ¿Fue una decisión premeditada?

Sí, porque creo que no podría ser de otra manera. La película toca temas muy sensibles para mí, pero que pueden aparecer en cualquier familia. Son bordes frágiles, que hay que atravesar con cuidado, donde hay muchas cosas que se rozan pero no se nombran concretamente. Eso también influyó para que mi presencia en la película fuese un poco difusa. No usé voces en off, por ejemplo, porque me parecía que no era un recurso para este tipo de proyecto. Sentí que cortaría todo tipo de identificación con las sensaciones más sutiles, que tenían que surgir con el devenir.

Aposté a confiar en la película como un todo orgánico, sin necesidad de anclar al espectador a un artificio como una voz en off, para que se crea que hay algo más allá de lo que se ve o siente, y brindar una falsa idea de seguridad. Pensé los textos como fragmentos de diarios, como lecturas, notas, bocetos de ideas, del mismo color que las imágenes, partes de un mismo discurso privado, y que son otra forma de estar presente.