Los cinco consejos ortográficos más consultados

El punto y las comillas

El punto va siempre después de las comillas de cierre y no dentro de la cita. Ejemplo: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), «una de cada cinco muerte de jóvenes está relacionada con el alcohol».

¿A, ha o ah?

A: preposición que indica lugar, tiempo, dirección.
Ha: del verbo hacer.
Ah: interjección que denota pena, admiración o sorpresa.

Cuatro formas de escribir «por que«

Porqué: es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, se escribe con tilde. Ejemplo: «Muchos filósofos estudian el porqué de la guerra».

Por qué: se trata de la secuencia formada por la preposición «por» y el interrogativo o exclamativo «qué». Introduce oraciones interrogativas y exclamativas. Ejemplo: «¿Por qué hay guerras?».

Porque: para introducir oraciones subordinadas que expresan causa. Ejemplo: «Hay guerras porque la injusticia es intolerable».

Por que: equivale a el cual, la cual, los cuales, las cuales. Ejemplo: «Las causas por que hay guerra son complejas».

Diferencia entre aún y aun

Aún: cuando lleva tilde es sinónimo de «todavía». Ejemplo: «Aún quedan entradas a la venta».

Aun: cuando no lleva tilde es sinónimo de «incluso», «también». Ejemplo: «Ni aun en esta circunstancia se dará por vencido».

Diferencia entre acento y tilde

La definición de acento abarca tanto al signo gráfico como a la modulación de la voz.

La tilde se refiere exclusivamente al signo ortográfico colocado sobre la sílaba que tiene más prominencia fonética que las demás.

En el 2020 termino la tesis

El contexto actual que nos plantea el coronavirus, y su consecuente cuarentena obligatoria, nos exige adaptar nuestra rutina diaria a los nuevos parámetros que nos imponen el encierro y la vida social restringida.

El desafío está en transformar la cuarentena “aburrida” en una cuarentena “productiva”. Y qué mejor que enfocar esa productividad para cumplir uno de los objetivos más trascendentes en nuestra vida personal y/o profesional: terminar la tesis. Entonces, por qué no plantearnos este como nuestro trabajo esencial (aquel exceptuado de toda cuarentena).

¿Cuántas veces desde que empezamos a escribir la tesis deseamos contar con algo más de tiempo diario para dedicarle a esta ardua tarea? El coronavirus, el confinamiento, el aislamiento social, la nueva normalidad y todos los demás términos que estrenamos en nuestro vocabulario diario gracias a la pandemia nos vienen a brindar hoy esa oportunidad: aprovechar el tiempo libre que tenemos en casa para leer bibliografía, recopilar información, hacer fichas bibliográficas, escribir, reformular hipótesis, mantener una comunicación online fluida con nuestro asesor, realizar entrevistas por mail o videollamada y, sobre todo, optimizar el tiempo para aumentar el rendimiento.

¡Pero ojo! Disponer de tiempo sin tiempo muchas veces nos hace “dejar las cosas para mañana”, sabiendo que no hay prisa alguna. La cuarentena se termina y el tiempo no aprovechado es, sin lugar a dudas, tiempo perdido. El secreto está en autoimponerse una rutina diaria, dándonos el permiso de que sea más relajada y sin presiones.

Escribir la tesis, paso a paso

En su libro “Cómo se hace una tesis”, Umberto Eco señala como primera “regla obvia” que la elección del tema “se corresponda con los intereses” del estudiante. Es por eso que un primer paso para definir un tema de investigación implica observar a nuestro alrededor y revisar nuestras experiencias. El tema-problema que despierte nuestro interés puede surgir de maneras diversas y no solo del contexto histórico.

En un segundo paso evaluaremos la factibilidad para abordar el tema-problema que nos gustaría investigar preguntándonos si podremos acceder a las fuentes legítimas y si estamos capacitados para implementar la metodología requerida.

Una vez que nos hayamos decidido por una propuesta de investigación, podremos delimitar histórica, territorial y materialmente el ámbito en el que vamos a trabajar y señalar las preguntas con las cuales nos aproximaremos al “corpus”. Es aquí donde trabajaremos en nuestra unidad de análisis y la justificación del problema. Luego podremos explayarnos acerca de lo que conocemos hasta ahora del tema y que habitualmente se denomina como “estado de la cuestión”.

La próxima etapa es la construcción del marco teórico que consiste en una selección de todos aquellos conceptos y teorías que nos ayudarán a conocer la problemática seleccionada. Es importante escoger uno o dos estudios que consideremos claves para luego interpretar y analizar adecuadamente nuestro objeto de estudio.

A partir de las preguntas, expresaremos del modo más claro posible el/los objetivo/s de la investigación. El cierre final para construir el marco teórico y formular los objetivos generales y específicos es ordenar y seleccionar temáticamente nuestra bibliografía. No necesariamente usaremos todo el material leído sino que a esta altura tendremos una idea bastante clara de lo que deseamos investigar. El marco teórico influirá sobre la formulación de los objetivos y sobre las decisiones acerca de la estrategia metodológica que permita responder a esos objetivos. Es necesario incluir una descripción detallada de la metodología que vamos a utilizar en el transcurso de la investigación, es decir, las técnicas de recopilación y análisis de datos.

Un capítulo fundamental de toda tesis deberá abordar las conclusiones. Esta es la parte donde se manifestarán los hallazgos más destacados de la investigación. Finalmente se incluirán las referencias de los documentos consultados durante la elaboración de la tesis. Cabe destacar que la mención a las fuentes no podrá hacerse de forma improvisada, sino que deberá utilizarse un criterio específico, por ejemplo, las Normas APA.

Educación virtual en pandemia

Por Jésica Jara, licenciada en Periodismo de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Avellaneda, con especialización en Géneros, Comunicación y Cultura y posgrado en Comunicación, Géneros y Sexualidades, de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

En Argentina, el 20 de marzo de 2020 entró en vigencia una cuarentena social, preventiva y obligatoria en todo el territorio debido a la pandemia de coronavirus-19 provocada por el agente patógeno SARS – CoV – 2. Una de las medidas fue la suspensión de las clases presenciales en todo el sistema educativo. Las instituciones han migrado a nuevas dinámicas de enseñanza a través de modalidades virtuales. En este particular contexto socio-sanitario, miles de docentes buscan diferentes recursos digitales para garantizar el acceso a la educación a sus estudiantes sin resignar la calidad educativa.
Desde Las correctoras, les acercamos una brújula para navegar en esta tormenta. En primer lugar debemos especificar de qué hablamos cuando nos referimos a ‘educación virtual’. En el caso de que la escuela o universidad no cuente con una plataforma especialmente diseñada para modalidad virtual, la mayoría de la veces, las clases en línea pasan a ser un encuentro semanal o quincenal por videoconferencia grupal o el envío por correo electrónico de un texto a leer en formato pdf junto con un cuestionario para responder o un mix de ambos. En tiempos de coronavirus y de zonas con escaso acceso a Internet es una manera válida que también se puede complementar con diapositivas por powerpoint, archivos de texto, material audiovisual disponible en internet gratuitamente, enlaces a sitios web.

Hay pasos a seguir para poner en marcha la enseñanza a través de las nuevas tecnologías. Primero, se deben establecer objetivos claros, definir y explicitar las características técnicas, la modalidad de enseñanza y aprendizaje, las instancias de evaluación, el acompañamiento pedagógico y los canales de comunicación (foro virtual, correo electrónico, redes sociales). Nota importante: no dejar nada librado a la duda ni dar por sentado que todos comprenden el sistema.
En segundo lugar, hay que planificar las clases y organizar el contenido del curso en módulos temáticos. Es fundamental puntualizar el contenido central de cada módulo, que puede estar enfocado en un libro, un video, un audio, una clase en vivo, un powerpoint, un link. A su vez, se deberán originar dinámicas y estructuras de clases, crear un cronograma del curso con fecha de inicio, días y horarios de cursada virtual, los días de evaluación o de entregas de trabajos y la finalización. Esa información es necesaria para que los estudiantes organicen su día de estudio en medio de una situación tan caótica como la que atravesamos. Luego, se define una actividad como parte de la evaluación y su fecha de entrega. Un ejemplo, a nivel universitario, es el de la elaboración de un ensayo en las carreras humanísticas o la resolución de problemas en las ciencias duras. A nivel primario y secundario sugerimos cuestionarios con preguntas, actividades grupales como el armado de un blog con temáticas vinculadas con información sobre la pandemia o, por el contrario, para alivianar la angustia, trabajar con proyectos que no tengan nada que ver con el asunto.

Aquí, una selección de las múltiples y diversas herramientas digitales gratuitas que facilitan la comunicación y el intercambio de información entre docentes y estudiantes en un espacio virtual de enseñanza-aprendizaje:
Google Groups: permite crear un grupo de mails específico del curso que incluya a todos los estudiantes y así tener un espacio común para promover el intercambio de ideas, la discusión, los debates, dejar comentarios y dudas sobre las clases. Es una forma de fomentar la participación y estimular la conversación entre estudiantes.
Google Forms: sirve para diseñar cuestionarios con el fin de recibir sugerencias, opiniones, comentarios y detectar falencias o dificultades en la enseñanza por parte de los estudiantes. Tiene la opción de calificación numérica, por múltiple choice o a desarrollar y se puede optar por la participación anónima.
YouTube con la creación de un canal en YT se pueden subir las clases en video. Cada docente se graba a sí mismo explicando los temas frente a una cámara. Se recomiendan los formatos .mov, .mpeg4 y .avi y una calidad de video igual o superior a 720 x 1080 px.

Y por último, si se necesita una biblioteca en la nube, en Google Drive se almacenan archivos en diferentes formatos, textos, imágenes, videos, audios y se configura para que nadie modifique nada, solo se permite el acceso y las descargas.

También existen diferentes plataformas online especializadas en educación virtual. Presentamos cinco de ellas:

Moodle

Es una plataforma gratuita y de software libre que posibilita personalizar numerosos perfiles de usuarios y asignar los roles de administrador, profesor y estudiantes. MoodleCloud gratis, la versión free de Moodle permite la participación de hasta 50 personas. A través de este espacio es simple organizar los módulos de contenidos y no requiere conocimientos técnicos previos. También se pueden crear carpetas compartidas en la nube. Se sugiere ordenar nuestro Moodle en cursos, cada uno de ellos con secciones, áreas para las actividades y las entrega de trabajos. Tiene su versión de aplicación para teléfonos móviles y se pueden recibir notificaciones de mensajes al instante. 

Google Classroom

Es una herramienta gratuita de Google para llevar a cabo clases online. Todas las posibilidades de este recurso están asociadas a una cuenta de gmail.com, es decir que tanto el docente como los estudiantes deberán registrar un correo en Google. Permite agregar a los estudiantes directamente o proporcionarles un código para que se unan al curso. Todo el contenido de la clase (por ej., documentos, fotos y videos) se sincronizan automáticamente en carpetas de Google Drive. Se pueden enviar anuncios e iniciar debates de la clase al instante y en tiempo real. Este medio de Google permite crear archivos, compartir información en distintos formatos, agendar encuentros y realizarlos virtualmente. Los estudiantes también podrán acceder desde cualquier dispositivo a sus clases, sus apuntes o sus tareas asignadas.

Zoom  

Este sitio se usa para video llamadas, como sustituto de Skype. La versión gratuita permite encuentros grupales de hasta 100 participantes durante un máximo de 40 minutos, y conversaciones de 1 a 1 ilimitadas. En Zoom cada reunión tiene una ID, que nos permite unirnos a ella tanto utilizando el programa de escritorio, el sitio web o la app para dispositivos móviles. También tiene una pizarra virtual para escribir o dibujar, programar reuniones y establecer recordatorios o grabar las clases. En las herramientas de chat se establece si las preguntas serán públicas o privadas.

JITSI

Jitsi es una aplicación de videoconferencia y mensajería instantánea gratuita, de código abierto, totalmente encriptada para mayor seguridad de datos personales y sin límite de participantes. Este sitio no tiene necesidad de contar con ninguna cuenta, sólo se crea un nombre a la sala y se comparte la URL del mismo para sumar participantes a la videoconferencia. Se puede optar por video llamadas o solo compartir la voz sin imagen en la cita para después grabar toda la sesión y subirla a Dropbox. Se ingresa directamente desde el navegador a http://meet.jit.si. Cuenta con un chat de texto, como las aplicaciones anteriores, y una función sustituto de las clases presenciales: «Levantar/Bajar la mano», para pedir permiso para intervenir.

Microsoft teams

Si no deseamos focalizar todo en videoconferencias (aunque sin descartar su uso) y preferimos utilizar en cambio una herramienta colaborativa que se centre en la comunicación escrita y en la socialización de documentos, podemos utilizar la versión gratuita de Teams, es un programa para PC o app para celular que permite hasta 300 usuarios, búsqueda ilimitada de los mensajes antiguos y 10 Gb de almacenamiento para archivos y documentos. Permite editar y compartir documentos sobre la marcha. Los archivos compartidos pueden abrirse desde la propia aplicación, sin necesidad de recurrir a recursos externos. Además, permite crear varias salas de chat de temáticas diferenciadas, y que cada estudiante participe solo en algunas de ellas.

Un nuevo ciclo

Durante el 2018 nos propusimos construir una relación más cercana con nuestros seguidores y seguidoras. Intentamos que nuestras redes sociales asumiesen una aplicabilidad pedagógica y publicamos los consejos ortográficos más relevantes para nuestra comunidad virtual. La mayoría de ellos fueron respuestas a las consultas que nos hicieron a través de mensajes directos a nuestra página. Nos alejamos de la idea de una figura lectora cómplice para adentrarnos en las necesidades de aquellos lectores circunstanciales. Entendemos a Facebook o a Instagram como medios de comunicación que transformaron el consumo de los textos en red y cambiamos nuestro estilo editorial para adentrarnos en un espectro más abarcador. La actual forma de circulación de los discursos, más inmediata y efímera, nos llevó a contemplar otros objetivos. Asumimos el riesgo de presentarnos como una fuente de información legítima de los temas que más nos apasionan: el lenguaje como fenómeno social, la corrección y la traducción de textos.

Para el año 2019 nos proponemos cambiar nuestra página web a un sitio bilingüe (español- inglés) que dinamice la interacción con las redes sociales. Tendremos presencia en LinkedIn y actualizaremos a nuestros lectores con la difusión de programas informáticos que faciliten y mejoren la tarea del escritor y del corrector.

¡Por un 2019 a puro texto!

Las Correctoras

¿Qué significa “mansplaining”?

Presentamos nuestro segundo micro de radio, con la voz de Nati Mastrangelo en el programa Código Feminista de Radio Caput.

Micro «mansplaining»

¿Qué significa “mansplaining”?

Es la palabra que se toma del inglés para referirse al hábito de los varones de explicar cosas a las mujeres con un tono paternalista y condescendiente. El origen del término mansplaining aparece en un texto de la escritora feminista Rebecca Solnit incluido en su libro «Los hombres me explican cosas» . Allí cuenta el momento en el que un hombre intentó explicarle detenidamente el contenido de un libro muy interesante que él había leído. Necesitaron indicarle varias veces a ese hombre que ella era la autora para que él abandonara su intención de explicárselo detenidamente.

La Fundación Fundeu, que trabaja asesorada por la Real Academia Española para promover un buen uso del español en los medios de comunicación, propone el neologismo en español «machoexplicación» como alternativa válida a esta mala costumbre de los hombres. A nosotras, en Las Correctoras, también nos hacen mansplaining o machoexplicación. Somos un equipo de 10 mujeres entre redactoras, correctoras, editoras y traductoras. Todas somos profesionales del lenguaje. hace algunas semanas publicamos un post en el que aconsejamos acerca del uso innecesario de la coma al inicio de un párrafo y vimos con sorpresa cómo los varones nos explicaron cosas.

 

Los conectores: nuestros aliados a la hora de escribir

Los conectores son palabras o frases que se utilizan para enlazar ideas en una misma oración. Nos ayudan a otorgarle fluidez y coherencia a un texto. Su valor fundamental es señalar el sentido en el que se encadenan los diferentes fragmentos de un discurso.

Según su significado, los conectores indican relaciones diferentes. Hicimos una selección de los conectores más usados:

Los conectores temporales tienen la función de expresar la idea de tiempo, mientras que los aditivos introducen aspectos nuevos a la información. También hay conectores contra argumentativos o “de contraste”. Estos últimos se utilizan para expresar oposición o contrariedad en el sentido de la oración.

Algunos conectores se utilizan para indicar una condición para realizar lo que expresa la oración principal. En cambio, los conectores causales señalan el motivo por el que sucede lo indicado en la oración principal. Los conectores consecutivos manifiestan una consecuencia de la frase u oración que lo precede.

¿En América Latina se habla español?

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación y correctora

El 12 de octubre es el día en que se recuerda la llegada de los conquistadores españoles al continente americano. A veces se habla del “descubrimiento de América”, lo que es incorrecto porque eran tierras que no solo estaban habitadas, sino que albergaban grandes civilizaciones con culturas muy complejas. Pero muchos de estos pueblos fueron esclavizados o masacrados, lo que llevó a que gran parte de su legado cultural se perdiese. Hoy en día podemos decir que, a grandes rasgos, en el continente americano se hablan tres idiomas: inglés, español y portugués. ¿Qué pasó entonces con las lenguas originarias?

Mujer mapuche en Chile.

Se puede decir que la lengua originaria más destacada es el quechua, ya que se habla en siete países distintos: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. Pero también se mantienen vivas muchas otras lenguas con incontables dialectos. Se estima que los pueblos indígenas de la región iberoamericana hablan 420 lenguas distintas, de las cuales 103 (el 24,5%) son idiomas transfronterizos. Por ejemplo el guaraní, que junto con el español es idioma oficial en Paraguay, es hablado por más de 12 millones de personas. En México, al igual que en Guatemala y en Belice, son muy comunes las lenguas mayeses, como el q’echi’ o el tz’utujil. No podríamos armar una lista completa porque sería demasiado larga. Muchas poblaciones tienen una lengua indígena como materna y luego aprenden a hablar español en la escuela.

Guna Yalas.

Guna Yalas en Panamá.

El Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina registra 21 lenguas indígenas de las que se desconoce si hoy en día se utilizan aún o son solo objetos de documentación que aparecen en alguna lista de referencia indígena. Del total de lenguas que se hablan en Iberoamérica, el 26% se encuentra en serio riesgo de desaparición. En algunas áreas la situación es ya irreversible, como en el Caribe Insular, donde las escasas lenguas que se conservan están prácticamente extintas. Otras áreas afectadas son la Patagonia, Baja Centroamérica y el Caribe Continental.

Chamán quechua en Perú.

Como latinoamericanos debemos tomar consciencia del importante legado que nos dejaron las culturas originarias, cada una con sus características únicas e irrepetibles en el mundo. Sí, hablamos español. Este idioma nos une. Pero también hablamos muchas, muchas otras lenguas.

En sus países, ¿qué lenguas se hablan? ¿Su idioma materno es el español o cuál es? ¿Conocen palabras en lenguas originarias de América? ¡Queremos saber!

Aymaras en el lago Titicaca. Foto de www.world-wide-gifts.com.