Educación virtual en pandemia

Por Jésica Jara, licenciada en Periodismo de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Avellaneda, con especialización en Géneros, Comunicación y Cultura y posgrado en Comunicación, Géneros y Sexualidades, de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

En Argentina, el 20 de marzo de 2020 entró en vigencia una cuarentena social, preventiva y obligatoria en todo el territorio debido a la pandemia de coronavirus-19 provocada por el agente patógeno SARS – CoV – 2. Una de las medidas fue la suspensión de las clases presenciales en todo el sistema educativo. Las instituciones han migrado a nuevas dinámicas de enseñanza a través de modalidades virtuales. En este particular contexto socio-sanitario, miles de docentes buscan diferentes recursos digitales para garantizar el acceso a la educación a sus estudiantes sin resignar la calidad educativa.
Desde Las correctoras, les acercamos una brújula para navegar en esta tormenta. En primer lugar debemos especificar de qué hablamos cuando nos referimos a ‘educación virtual’. En el caso de que la escuela o universidad no cuente con una plataforma especialmente diseñada para modalidad virtual, la mayoría de la veces, las clases en línea pasan a ser un encuentro semanal o quincenal por videoconferencia grupal o el envío por correo electrónico de un texto a leer en formato pdf junto con un cuestionario para responder o un mix de ambos. En tiempos de coronavirus y de zonas con escaso acceso a Internet es una manera válida que también se puede complementar con diapositivas por powerpoint, archivos de texto, material audiovisual disponible en internet gratuitamente, enlaces a sitios web.

Hay pasos a seguir para poner en marcha la enseñanza a través de las nuevas tecnologías. Primero, se deben establecer objetivos claros, definir y explicitar las características técnicas, la modalidad de enseñanza y aprendizaje, las instancias de evaluación, el acompañamiento pedagógico y los canales de comunicación (foro virtual, correo electrónico, redes sociales). Nota importante: no dejar nada librado a la duda ni dar por sentado que todos comprenden el sistema.
En segundo lugar, hay que planificar las clases y organizar el contenido del curso en módulos temáticos. Es fundamental puntualizar el contenido central de cada módulo, que puede estar enfocado en un libro, un video, un audio, una clase en vivo, un powerpoint, un link. A su vez, se deberán originar dinámicas y estructuras de clases, crear un cronograma del curso con fecha de inicio, días y horarios de cursada virtual, los días de evaluación o de entregas de trabajos y la finalización. Esa información es necesaria para que los estudiantes organicen su día de estudio en medio de una situación tan caótica como la que atravesamos. Luego, se define una actividad como parte de la evaluación y su fecha de entrega. Un ejemplo, a nivel universitario, es el de la elaboración de un ensayo en las carreras humanísticas o la resolución de problemas en las ciencias duras. A nivel primario y secundario sugerimos cuestionarios con preguntas, actividades grupales como el armado de un blog con temáticas vinculadas con información sobre la pandemia o, por el contrario, para alivianar la angustia, trabajar con proyectos que no tengan nada que ver con el asunto.

Aquí, una selección de las múltiples y diversas herramientas digitales gratuitas que facilitan la comunicación y el intercambio de información entre docentes y estudiantes en un espacio virtual de enseñanza-aprendizaje:
Google Groups: permite crear un grupo de mails específico del curso que incluya a todos los estudiantes y así tener un espacio común para promover el intercambio de ideas, la discusión, los debates, dejar comentarios y dudas sobre las clases. Es una forma de fomentar la participación y estimular la conversación entre estudiantes.
Google Forms: sirve para diseñar cuestionarios con el fin de recibir sugerencias, opiniones, comentarios y detectar falencias o dificultades en la enseñanza por parte de los estudiantes. Tiene la opción de calificación numérica, por múltiple choice o a desarrollar y se puede optar por la participación anónima.
YouTube con la creación de un canal en YT se pueden subir las clases en video. Cada docente se graba a sí mismo explicando los temas frente a una cámara. Se recomiendan los formatos .mov, .mpeg4 y .avi y una calidad de video igual o superior a 720 x 1080 px.

Y por último, si se necesita una biblioteca en la nube, en Google Drive se almacenan archivos en diferentes formatos, textos, imágenes, videos, audios y se configura para que nadie modifique nada, solo se permite el acceso y las descargas.

También existen diferentes plataformas online especializadas en educación virtual. Presentamos cinco de ellas:

Moodle

Es una plataforma gratuita y de software libre que posibilita personalizar numerosos perfiles de usuarios y asignar los roles de administrador, profesor y estudiantes. MoodleCloud gratis, la versión free de Moodle permite la participación de hasta 50 personas. A través de este espacio es simple organizar los módulos de contenidos y no requiere conocimientos técnicos previos. También se pueden crear carpetas compartidas en la nube. Se sugiere ordenar nuestro Moodle en cursos, cada uno de ellos con secciones, áreas para las actividades y las entrega de trabajos. Tiene su versión de aplicación para teléfonos móviles y se pueden recibir notificaciones de mensajes al instante. 

Google Classroom

Es una herramienta gratuita de Google para llevar a cabo clases online. Todas las posibilidades de este recurso están asociadas a una cuenta de gmail.com, es decir que tanto el docente como los estudiantes deberán registrar un correo en Google. Permite agregar a los estudiantes directamente o proporcionarles un código para que se unan al curso. Todo el contenido de la clase (por ej., documentos, fotos y videos) se sincronizan automáticamente en carpetas de Google Drive. Se pueden enviar anuncios e iniciar debates de la clase al instante y en tiempo real. Este medio de Google permite crear archivos, compartir información en distintos formatos, agendar encuentros y realizarlos virtualmente. Los estudiantes también podrán acceder desde cualquier dispositivo a sus clases, sus apuntes o sus tareas asignadas.

Zoom  

Este sitio se usa para video llamadas, como sustituto de Skype. La versión gratuita permite encuentros grupales de hasta 100 participantes durante un máximo de 40 minutos, y conversaciones de 1 a 1 ilimitadas. En Zoom cada reunión tiene una ID, que nos permite unirnos a ella tanto utilizando el programa de escritorio, el sitio web o la app para dispositivos móviles. También tiene una pizarra virtual para escribir o dibujar, programar reuniones y establecer recordatorios o grabar las clases. En las herramientas de chat se establece si las preguntas serán públicas o privadas.

JITSI

Jitsi es una aplicación de videoconferencia y mensajería instantánea gratuita, de código abierto, totalmente encriptada para mayor seguridad de datos personales y sin límite de participantes. Este sitio no tiene necesidad de contar con ninguna cuenta, sólo se crea un nombre a la sala y se comparte la URL del mismo para sumar participantes a la videoconferencia. Se puede optar por video llamadas o solo compartir la voz sin imagen en la cita para después grabar toda la sesión y subirla a Dropbox. Se ingresa directamente desde el navegador a http://meet.jit.si. Cuenta con un chat de texto, como las aplicaciones anteriores, y una función sustituto de las clases presenciales: “Levantar/Bajar la mano”, para pedir permiso para intervenir.

Microsoft teams

Si no deseamos focalizar todo en videoconferencias (aunque sin descartar su uso) y preferimos utilizar en cambio una herramienta colaborativa que se centre en la comunicación escrita y en la socialización de documentos, podemos utilizar la versión gratuita de Teams, es un programa para PC o app para celular que permite hasta 300 usuarios, búsqueda ilimitada de los mensajes antiguos y 10 Gb de almacenamiento para archivos y documentos. Permite editar y compartir documentos sobre la marcha. Los archivos compartidos pueden abrirse desde la propia aplicación, sin necesidad de recurrir a recursos externos. Además, permite crear varias salas de chat de temáticas diferenciadas, y que cada estudiante participe solo en algunas de ellas.

Las Correctoras nos renovamos

Desde Las Correctoras entendemos el cambio de los medios de comunicación en el mundo digital y las nuevas prácticas que conllevan. Adentrarnos en esta coyuntura es parte de nuestro trabajo. El año pasado nos propusimos objetivos importantes en nuestra marca y en nuestra comunidad en redes sociales. Los estamos cumpliendo de forma efectiva, adaptándonos a las dinámicas que nos piden revisar y repensar nuestro rol dentro del apasionante universo del lenguaje.

Hoy concretamos un desafío: ¡lanzar nuestra nueva imagen de marca en Instagram! Aprendemos y nos adaptamos a los cambiantes paradigmas culturales y sociales. Nos actualizamos constantemente en el mundo de los contenidos digitales y entendemos la importancia de estar presentes en todos los canales online de comunicación. Nos proponemos crecer y hacer más fuerte esta comunidad virtual, transmitiendo nuestra pasión por la corrección, por la ortografía, por la redacción, por la edición y la traducción. 

Somos un equipo multidisciplinario compuesto por editoras, correctoras y traductoras al inglés, alemán, francés y portugués, que se destaca por su profesionalismo, versatilidad y calidad. Les agradecemos a nuestros fieles seguidores por cada aporte, comentario y “me gusta”, ya que eso habilita y construye el intercambio que es clave para seguir potenciando esta comunidad.

Estamos muy felices y agradecidas. ¡Bienvenidos y bienvenidas a esta nueva etapa en Las Correctoras!

Errores de ortografía en carteles del espacio público

La ley de publicidad exterior de la Ciudad de Buenos Aires es la que legisla sobre los tipos de publicidad, el soporte, las condiciones de instalación, lugares y zonificación donde está permitido colocar carteles con anuncios publicitarios. En ninguno de sus artículos contempla la penalización para los anunciantes que escriban con faltas de ortografía. Probablemente en el año 2008, cuando se creó esta ley, las agencias publicitarias tenían más pudor ortográfico que en la actualidad.

En Mendoza, la Asociación Unida Transporte Automotor Mendoza (Autam), encargada de la cartelería en las paradas, tuvo que corregir los carteles indicadores porque habían escrito “Panameriana”, en lugar de “Panamericana“; “Municipalida” sin la “d” final; “Feliz Suares”, en lugar de Félix Suárez o “Barrio Super”, en vez de barrio Supe.

Fuente:
https://viapais.com.ar/mendoza/795632-de-lo-que-todos-hablan-los-errores-ortograficos-en-la-carteleria-del-mendotran/

Leemos cualquier estímulo al que nos enfrentamos y lo hacemos de forma automática, inconsciente. Esta automatización de la lectura produce, a su vez, que nuestra mente reponga la información faltante o problemática de los estímulos, de forma tal que el procesamiento se lleve a cabo con la misma eficacia que si el estímulo se presentara de manera completa. Esta explicación nos permite entender por qué, cuando lean ahora este cartel, es muy probable que no encuentren el error rápidamente. Nuestro cerebro se encargó de reponer lo que faltaba. Los publicistas deberían estar agradecidos. Un poco de glucosa de regalo no vendría nada mal. “

La sugerencia de la Licenciada en Letras y becaria del Conicet, Gisela Martínez, cuando escribió el post de “La saga de los errores: Aerolíneas Argentinas y el vuelo de las letras” se aplicaba a una gigantografía que la empresa aeronáutica argentina había instalado en una esquina del barrio de Belgrano. En lugar de “comienzan” escribieron “comiezan”. Con esa nota iniciamos en el 2016 una recopilación de errores en afiches y carteles en la vía pública. Nuestros seguidores brindaron material abundante porque encontraban a diario palabras mal escritas o frases sin coherencia. Nos mandaron lo que hallaban y lo publicamos en nuestro blog o en nuestra página de Facebook de Las Correctoras.
Lo que nos lleva a reflexionar nuevamente sobre los errores de ortografía es esta publicidad de una conocida marca de zapatillas instalada en un pasillo del subte D de la estación Palermo. Además de la equivocación de tipeo en la palabra “signifiica” (con dos íes) nos preguntamos qué es lo que lleva a los publicistas a pensar que “escribir lo que es ser mujer hoy” llevaría de alguna forma al progreso. En Argentina, ser mujer hoy, puede significar ser víctima de femicidio o de violación, solo por el hecho de ser mujer. El altísimo grado de vulnerabilidad por ser mujer hoy, aunque sea, debería llevar a los publicistas a escribir bien.
Foto: Paola Coler