Mujeres digitales se buscan

Por Evelin Heidel, miembro de Creative Commons. Colabora en el proyecto DIY Book Scanner y en el sitio Dominio Público de Argentina (http://dominiopublico.org.ar). Participa en varios grupos de investigación y activismo sobre derecho de autor, privacidad, digitalización, cultura y acceso abierto, propiedad intelectual y acuerdos de libre comercio.

El Convenio de Berna, el instrumento legal más importante que regula el derecho de autor a nivel internacional, establece que todas las obras literarias, artísticas o científicas ingresan al dominio público el primero de enero del año siguiente de haber transcurrido los 50 o 70 años del fallecimiento del autor o de la publicación de la obra. El dominio público es fundamental para el ecosistema digital de obras. Da vida nueva a obras olvidadas, les permite una nueva circulación no prevista y permite, además, que sus contenidos se resignifiquen a través de prácticas como la remezcla.

¿Dónde están las obras de mujeres destacadas en arte, cultura o ciencia?

No solamente las voces de las mujeres son subvaloradas en el espacio digital, sino que también los contenidos producidos por mujeres y sobre mujeres están subrepresentados.

Estadísticas de la Base de Datos de Autores de Argentina, tomadas de dominiopublico.org.ar.

La extensión de los plazos de ingreso de las obras al dominio público afecta particularmente a esta situación. En un análisis realizado por Creative Commons Uruguay sobre el proyecto de ley presentado en 2013 en ese país que buscaba ampliar el plazo de monopolio sobre las obras, concluyeron que la reforma hubiera significado reducir casi a la mitad el número de obras de mujeres en el dominio público.

Así, destacaban que “mientras que la elevación de las restricciones a 70 años habría hecho que un 34% de autores hombres hubiera vuelto al dominio privado, este porcentaje se eleva al 59% en el caso de las mujeres”. Esto, en un panorama ya de por sí reducido: sólo el 3,75% de las mujeres en la base de datos de Autores.uy se encuentra en el dominio público, y 20 años más hubiera implicado que sólo el 1,52% se encontraría en esa situación.

Políticas de género y dominio público

El punto principal es que, como el plazo de ingreso de las obras al dominio público es exageradamente abusivo (en total, una obra puede estar protegida alrededor de 120 años), esto implica que las obras de las mujeres permanecerán por mucho tiempo ocultas en los intrincados laberintos del copyright.

En efecto, si consideramos que la mayoría de las mujeres de América Latina recién pudieron acceder a los sistemas de educación superior a finales del siglo XIX (por ejemplo, Cecilia Grierson, de Argentina, obtuvo su título universitario en 1885), esto hace más difícil encontrar mujeres que estén en dominio público por la sencilla razón de que hasta bien entrado el siglo XX a las mujeres no se les permitían hacer muchas cosas más que ser amas de casa. Aún cuando Grierson hubiera abierto el camino, seguía estando mal visto que las mujeres cursaran ciertos estudios superiores y tenían severas restricciones para participar en el espacio público. Precisamente sobre estos dos temas escribieron muchas intelectuales del siglo XX, y es por eso que es fundamental el rescate de sus obras.

Se puede leer la nota completa en http://www.genderit.org/es/feminist-talk/columna-mujeres-digitales-se-buscan

 

Academia, géneros y sexualidades

Por Carolina Spataro, Dra. en Ciencias Sociales, Magister en Comunicación y Cultura, Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA), investigadora de CONICET, docente de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de FSOC-UBA y Coordinadora del Programa de Actualización en Comunicación, Géneros y Sexualidades (PACGES) de FSOC-UBA.

Hace unos días hice un posteo en Facebook recopilando datos de seminarios sobre géneros y sexualidades que se ofertaban para el segundo cuatrimestre de este año en Argentina. Varias/os colegas presentaban sus cursos en esa red social y me parecía importante juntar la información y hacerla circular. Si bien en un primer momento sólo publiqué cuatro ofertas -las que conocía- poco a poco me fueron llegando datos de seminarios que se dictaban en otras Universidades Nacionales y algo que comenzó como una intuición (“este año me parece que hay más ofertas de seminarios sobre géneros y sexualidades”) terminó convirtiéndose en un modo de compilar parte de lo existente y dar cuenta de lo mucho que hemos avanzado.

Comparto entonces el resultado de dicho trabajo que terminó siendo colectivo, para dar difusión a estos espacios de formación (muchos cierran inscripción en estos días) y para recordar que aún resta mucho camino por delante: multiplicar la oferta de seminarios específicos en todas las unidades académicas -hay varias carreras y universidades que, en el país del Ni una menos, dejan a sus estudiantes sin formación en estas temáticas- y, lo que será todavía más difícil, hacer transversal la formación en géneros y sexualidades en las diferentes instancias del sistema educativo. Aclaración: acá sólo figura la información que pude reunir hasta la fecha, seguramente es incompleta. Seguiremos recopilando.

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES-UBA (Universidad de Buenos Aires)

Seminarios de grado:

-Diversidad sexual en ‘primer plano’: representaciones mediáticas, sexualidades y (des) igualdades sociales. A cargo de Mariana Álvarez Broz y Sebastián Settanni. La info en: http://comunicacion.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/sites/16/2016/10/AlvarezBrozSettanniprog.pdf

-Cosa de minitas. Aportes teórico-metodológicos para el análisis de la cultura masiva en clave de géneros y sexualidades. A cargo de Carolina Justo von Lurzer, Marina Sánchez de Bustamente y Carolina Spataro. La info en: http://comunicacion.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/sites/16/2016/10/JustoSpataroprog-1.pdf

-Identidades, Discursos Sociales y Tecnologías de Género. Debates Contemporáneos. A cargo de Alejandra Oberti y equipo. La info en: http://sociologia.sociales.uba.ar/2017/06/13/identidades-discursos-sociales-tecnologias-genero-debates-contemporaneos/

-Aportes de la teoría del género al análisis de lo social. Género y raza. A cargo de Daniel Jones y Paloma Dulbecco. La info en: http://sociologia.sociales.uba.ar/2017/06/12/aporte-la-teoria-del-genero-al-analisis-lo-social/

-Los procesos de intervención social desde una perspectiva de género. A cargo de M. G. Pombo, N. Lanski, E. Amorín: La info en: https://www.facebook.com/trabajo.social.uba.sociales/photos/a.1441477902766242.1073741828.1441164586130907/1931959650384729/?type=3

Posgrado

-Políticas Públicas y Género (Maestría en Políticas Sociales). A cargo de Andrea Daverio

SOCIALES- UBA- Curso de formación profesional (CFP)
– Repensar la intervención profesional a partir de las disidencias sexuales y las diversidades identitarias
A cargo de Virginia Tatoian y Javier Wenger
La info en: http://cursosytalleres.sociales.uba.ar/cursos/repensar-la-intervencion-profesional-a-partir-de-las-disidencias-sexuales-y-las-diversidades-identitarias/

FACULTAD DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y URBANISMO (FADU) UBA

-Una lectura Feminista y Queer de la Cultura Visual y Audiovisual. Diseño, Tecnologías de género y representaciones de la sexualidad. A cargo de María Eugenia Giorgi y Fermín Acosta. La info en: http://www.fadu.uba.ar/post/687-71-00-nuevos-cursos-2017

Mail: diseniosexogenero@gmail.com

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS- UBA

Grado

-¿Existe la literatura feminista? Un recorrido posible por la literatura argentina. A cargo de Laura Arnés. La info en: http://letras.filo.uba.ar/sites/letras.filo.uba.ar/files/documentos/PROGRAMA%20-%20Literatura%20feminista-%20Arn%C3%A9s.pdf

Posgrado

-Filosofía feminista. A cargo de Diana Maffía

Feminismo, arte y literatura en argentina (1960 – 1980). A cargo de Tania Diz y María Laura Rosa

-Revolución de octubre, socialismo y educación: cultura, feminismo, movimientos pedagógicos. A cargo de Glora Hillert, Dora Barrancos, Adriana Puiggrós y Hernán Ouviña. La info en: http://novedades.filo.uba.ar/novedades/seminarios-de-doctorado-2017

FACULTAD DE PSICOLOGÍA-UBA

Grado

-Introducción a los Estudios de Género. A cargo de Débora Tajer. La info en: https://www.facebook.com/debora.tajergenero/posts/1933322513547623

Posgrado

-Género y subjetividad

A cargo de Débora Tajer y Mercedes López. La info en: https://www.facebook.com/debora.tajergenero/posts/1932885763591298

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

Grado

-Introducción a Teoría Feminista, Estudios de Género y Sexualidades. A cargo de Mabel Campagnoli, Ariel Martínez, Facundo Saxe, Paula Soza Rossi, Viviana Seoane, María Marta Herrera, Yamila Balbuena, Juan Luque, Adriana Valobra. La info se pide al mail: introfemgensex@gmail.com

-Tecnologías digitales y feminismo”, en la FaHCE UNLP. A cargo de Claudia Laudano. La info se pide al mail: dhubi@fahce.unlp.edu.ar

-Taller de investigación “Estudios de género: violencia y sexismo”. A cargo de Alejandra Oberti.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN

 –Círculo de estudio sobre Feminismos Populares

 UNGS-IDES /IDAES UNSAM

 Posgrado

-“Género y políticas públicas en América Latina”. A cargo de Eleonor Faur. La info en: https://www.facebook.com/eleonor.faur/posts/10154603375550418

UNIVERSIDAD DE AVELLANEDA

-Géneros, Comunicación y Cultura. A cargo de Carolina Balderrama y Miguel Nicoloni. La info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10159171988335226&set=p.10159171988335226&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LANUS

Especialización en Género, Políticas, Públicas y Sociedad

-Seminario sobre Políticas Públicas y Género. A cargo de Andrea Daverio

UNIVERSIDAD NACIONAL ROSARIO

“Introducción a la Perspectiva de Género”. A cargo de Mariángeles Camusso, Luciano Fabri y equipo. La info en: http://www.fcpolit.unr.edu.ar/catedra/introduccion-a-la-perspectiva-de-genero-nucleo-interdisciplinario-de-estudios-y-extension-de-genero/

UNIVERSIDAD NACIONAL MAR DEL PLATA

-“Género familia y sexualidad: problemas y debates de los estudios feministas”. A cargo de Inés Pérez, Guido Vespucci, Paula Bedín, Santiago Navone, Débora Garazi, Emilio Archimie, Guadalupe Blanco Rodríguez. La Info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1340979269356182&set=p.1340979269356182&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL CUYO- Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

-Introducción a la Filosofía y el Pensamiento Feminista. A cargo de Valeria Hasan y Alejandra Ciriza

– Feminismos en América latina en el marco de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, FCPyS – UNCuyo. A cargo de Alejandra Ciriza y equipo.

Doctorado de Ciencias Sociales de la FCPyS- UNCuyo
– Feminismos y Marxismos. Dilemas de una relación compleja. Dirigido por Alejandra Ciriza y  codirigida por Eva Rodríguez Agüero. En el equipo están: Claudia Anzorena, Mariano Salomone, Fabiana Grasselli, Laura Rodríguez Agüero y Sabrina Yañez.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA

– “Género y Economía en el marco de la Globalización”. A cargo de Alejandra Perez Scalzi y Silvia Corbalán.

– “Participación, Economia y Desigualdad de Género”. A Cargo de Alejandra Pérez Scalzi y equipo.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SANTIAGO DEL ESTERO- Tecnicatura Intercultural bilingüe con mención en lengua quichua

– Genero, Educación e Identidad. La info en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213266469676907&set=p.10213266469676907&type=3&theater

UNIVERSIDAD NACIONAL DE JUJUY

Cátedra de Género y DDHH:  materia obligatoria del primer año de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Jujuy.

Dirigida por la Profesora Sofía M. Brailovsky

FLACSO
Diploma Superior en Género y Justicia en América Latina
Modalidad Virtual 
La info en: http://www.prigepp.org/emails/2017/05_05/mail01.html

UNIVERSIDAD DE SAN ANDRES

-“Revolución sexual y liberación femenina: historia, legados y promesas”. Curso de posgrado. A cargo de Karina Felitti. La info en: http://udesa.edu.ar/departamento-de-humanidades/doctorado-en-historia/oferta-academica-2017 

UCES (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales)
Maestría en Estudios de Género
“Género y Medios de Comunicación”
A cargo de Claudia Laudano

UNIVERSIDAD SIGLO 21

– “Estudios de género para la formación profesional”. Electiva para todas las carreras de grado.

 

Publiquemos con editoras

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

En la última nota de Las correctoras, publicada el 16 de junio,nos propusimos apoyarla iniciativa #LeamosAutoras. Nuestros lectores participaron compartiendo los nombres de sus autoras favoritas tanto en los comentarios del blog como en nuestra página de Facebook. Esto demostró el gran interés del público por conocer más sobre los aportes de las mujeres a la cultura. Por ello, decidimos profundizar en esta temática. Esta vez destacaremos un sector del mundo de las letras que tiende a estar totalmente insivibilizado: las editoras.

La edición de libros es una tarea silenciosa y casi nunca tiene suficiente crédito en el producto final. La mayor parte de este trabajo es desempeñado por mujeres. Aunque no es un dato muy conocido, cuando leemos un manual, un recetario, una novela o una antología de cuentos, lo más probable es que una mujer lo haya leído antes para supervisar el contenido que llega a nuestras manos. En el imaginario de los lectores, a veces parece que un libro es producido solo por su autor o autores, cuando en realidad muchísimos otros agentes intervienen en el proceso de convertir un manuscrito en un libro. Algunos de ellos son los correctores, ilustradores, diseñadores gráficos, traductores y, por supuesto, editores. Todos ellos son necesarios para que el producto final sea de calidad.

Pero, ¿a qué se dedican exactamente las editoras? Un autor o autora escriben una historia. Las editoras ofrecen un trabajo profesional para hacer de esa historia un libro atractivo para el público. La creación de un libro abarca diversas áreas como seleccionar ideas o manuscritos, supervisar las correcciones y traducciones, diagramar el diseño, seleccionar las imprentas y promover la venta en diversos puntos de los ejemplares una vez terminados. Una edición cuidada garantiza un buen libro.
Un ejemplo de editora en el que podemos pensar es el de Paula Pérez Alonso, quien es escritora de ficción, pero también se desempeña como editora en la editorial Planeta. Según explica en una nota del diario La Nación, el trabajo de los editores o editoras es andrógino. La condición esencial es que quien lo realiza no tenga afán de protagonismo, que esté dispuesto a ser invisible; el buen editor debe olvidarse de sí mismo o de sí misma para poder camuflarse entre los autores o redactores, vivir un rato como si fuese otra persona.

Lamentablemente, es un terreno que, si bien cuenta con más mujeres, la mayor cantidad de cargos de alta jerarquía en las grandes editoriales están ocupados por varones. Este fenómeno se extiende a la mayoría de los campos laborales. Al ser un patrón que se repite, implica que la sociedad subestima el trabajo de las mujeres, se las considera aptas y útiles para trabajar pero no para dirigir. Una manera de buscar un cambio es saber quiénes son las personas que están detrás de los libros que consumimos.

En Las correctoras, tenemos la fortuna de conocer excelentes editoras con las que muchas veces trabajamos en equipo. Una de ellas es Eloise Alemany, quien además de editora es autora y productora cultural. De familia francesa, nació y vivió en Tokio hasta los 17 años. En Londres, adquirió experiencia en el mundo editorial y en comunicación. Durante 6 años desarrolló su carrera profesional en la revista i-D. Desde 2006 está radicada en Buenos Aires y trabaja en proyectos vinculados con la gastronomía, el arte, el diseño y la cultura argentina. En 2009, coinició Noches Grimod, cenas itinerantes inspiradas por algún concepto. Lanzó su propia editorial, Periplo, en 2012 con la publicación de Sabores de la memoria de Ana Pomar. Es autora de varios libros, incluyendo Amarillo limón el sol: Manual para cocina con niños (Periplo Ediciones) y Lo que nos rodea nos refleja (Ed. La Riviere).

¡Eloise tiene una historia de vida sensacional! ¿Cómo podría no ser una editora extraordinaria? Publicar con editoras como ella es otra forma de valorar el trabajo de las mujeres en el arte, la ciencia y la cultura.

Leamos autoras

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

Imaginemos una niña en una escuela. Tiene 14 años y va a la secundaria. Le gusta mucho estudiar y siempre obtiene muy buenas notas. La niña está en clase, prestando atención. El profesor o profesora explica los contenidos de la materia: “Para el examen  leerán el libro de López. Desarrolla temas que les interesarán mucho”. La niña no sabe quién es López pero se lo puede imaginar. Si porta un apellido de origen español, entonces quizás sea Andrés López o Juan Cruz López, o tal vez Oscar López. Se arma una imagen mental del tal López sobre la base de sus conocimientos previos en la materia. Entonces el profesor o profesora sigue: “En el libro, ella explica muy claramente su  teoría. Léanla para la clase que viene”. Entonces la niña se sorprende. ¿Cómo no había pensado que quizás López era una mujer? Se da cuenta de que no estaba acostumbrada a leer autoras. A lo largo del año no le habían dado para estudiar textos escritos por mujeres. Ni en esa materia ni en ninguna otra.

La historia de esta niña no es una simple anécdota ni es infrecuente. Es un problema que se da en todas las etapas de la educación formal. Desde que comienzan la escuela primaria, las y los estudiantes entran en contacto con nombres de científicos, artistas y escritores famosos; la mayoría de ellos son hombres. Los aportes femeninos se estudian muy excepcionalmente. Sin duda, una de las áreas en las que no se tiene suficientemente en cuenta a las mujeres es la literatura. Por ejemplo, en Argentina se estudia a Alfonsina Storni como una de las escritoras más importantes de nuestra historia. Pero se la ve como una excepción (¡a pesar de que está muy lejos de serlo!) porque la inmensa mayoría de libros que se leen en la escuela fueron escritos desde una perspectiva masculina. La sociedad no está acostumbrada a las voces femeninas. Quedan en un segundo plano o son representadas en una mínima proporción en comparación con la voz de los hombres, aunque constituyamos la mitad de la población mundial.

¿Será que las mujeres tenemos menos acceso a los medios de producción literaria? ¿O será que se prefiere ignorar y desestimar nuestras producciones? Yo veo un poco de ambas. Si bien, por la situación de desigualdad en la que vivimos desde hace siglos, las mujeres tenemos menos incentivos, menos espacios para escribir y más exigencias, también hay poco interés por nuestro trabajo. Es un problema cultural. Estamos ahí, pero nuestros nombres no resuenan. Cuando pensamos en un buen cuento o en una buena novela no los imaginamos firmados por una mujer. Sin embargo, parte de las obras literarias más populares del mundo son creaciones de mujeres. Virginia Woolf, Mary Shelley y Agatha Christie, por ejemplo, escribieron algunos de los mejores clásicos de todos los tiempos. Latinoamérica también es cuna de autoras excelentes. Selva Almada, Clarice Lispector, Laura Restrepo, Idea Vilariño, Gioconda Belli, Ana María Shua y Rosario Castellanos son solo algunas de ellas. Son mujeres que conjugan un estilo cautivador con temas de extrema relevancia para nuestros pueblos y nuestra historia.

Hay diversas maneras en las que podemos incluir más autoras en nuestra educación y en nuestra formación cultural, tanto del área de la literatura como de las ciencias sociales, la política, la economía o la psicología. Además de tenerlas en nuestras bibliotecas personales, podemos alentar al entorno que nos rodea a que preste atención a las voces femeninas. Llevemos esta inquietud a los ámbitos educativos y laborales. Por ejemplo, cuando cursamos una materia, pidámosles a las y a los docentes que incluyan autoras en la bibliografía. Si dicen que no hay autoras sobre ese tema, ¡entonces no prestaron suficiente atención! Las mujeres estamos en todos lados.

Para quienes les interese conocer más autoras (o compartir a sus favoritas), pueden seguir el hashtag en Twitter #LeamosAutoras. Ustedes, ¿qué autoras recomendarían?

La mujer y el lenguaje

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

Estamos cerca del 3 de junio, día en el que se realiza la marcha de Ni Una Menos, una manifestación que desde el 2015 cobró relevancia por ser representativa en la lucha por los derechos de las mujeres. En esta fecha se hacen marchas y festivales en distintos países, sobre todo en Latinoamérica. Si bien los países de este continente suelen tener niveles altos de todo tipo de violencia, no podemos negar que la cultura suele ser muy machista y por eso la violencia afecta aun más a las mujeres. Son víctimas de situaciones como el acoso callejero y el maltrato doméstico, además de estar expuestas a los mismos peligros que los varones, como delincuencia y narcotráfico.

El machismo es trasversal a la sociedad, se encuentra en la cultura, la educación, los medios y la publicidad. También está presente en el lenguaje, en nuestra manera de expresarnos. Hay quienes dicen que el lenguaje no es sexista, sino que las personas lo son. Sin embargo, podemos asegurar que existen maneras más machistas de expresarse que otras, ya que son despectivas hacia la mujer o la invisibilizan.

Conocemos el mundo por medio de las denominaciones que le asignamos a cada cosa y lo que no se nombra, no existe. Por eso es especialmente relevante ver qué lugar ocupa la figura femenina cuando hablamos o escribimos. Analizaremos tres ocasiones en las que las mujeres quedan excluidas de las expresiones y, por lo tanto, invisibilizadas socialmente.

La historia del hombre

En las ciencias sociales es muy común utilizar expresiones que dejen de lado el aporte de las mujeres. Al hablar de que “el hombre descubrió el fuego” o de “la historia del hombre”, estamos generando un imaginario de la humanidad en el que parece que solo los varones contribuyeron a la creación de cultura. Un caso similar es la clásica imagen de “la evolución del hombre”, en la que se ve el cambio de distintos homínidos hasta llegar al Homo sapiens, siempre representado por un sujeto masculino. Estas construcciones hacen que la mujer quede en segundo plano dentro de la humanidad, que no sea vista como protagonista de su propia historia. En estos casos, es preferible reemplazar “el hombre” por “la humanidad”. También, dependiendo del caso, a veces se pueden usar palabras como “los seres humanos”, “las personas” y “la sociedad”.

Saltos semánticos

Se genera un salto semántico cuando parece que se está usando el masculino para hablar de todas las personas, pero en verdad se está usando para representar solo a los varones. Estas ocasiones generan confusión y dejan a la mujer como un decorado o un objeto. Un ejemplo de ello son las expresiones como: “Los ingleses prefieren el té al café. También prefieren las rubias a las morenas”. Al principio parece que habla de que las personas provenientes de Inglaterra prefieren el té, lo que incluiría varones y mujeres; pero, en la segunda oración, las mujeres no forman parte de esa comunidad inglesa. No se las ubica en el mismo nivel que los hombres ingleses, sino que en el mismo nivel que una bebida, que un objeto de consumo.

Misma actitud, diferente respuesta

En muchos casos, cuando una mujer y un hombre tienen la misma actitud, son evaluados o calificados de distinta manera, solo por su género. Por ejemplo, a un hombre con un carácter fuerte se lo describe como “líder”, “seguro”, “confiado”. Cuando este mismo rasgo se presenta en una mujer, se la trata de “mandona”, “loca”, “alterada”, y se le pide que se relaje. Algo similar sucede cuando una persona tiene una tendencia a hablar mucho y a hacer muchos comentarios: en el caso de un hombre, suele ser “divertido”, “gracioso”, “un personaje”; en el caso de una mujer, se la califica de “charlatana” o incluso de “cargosa”. En cualquier caso, lo mejor es juzgar cada actitud individualmente y no dejarse llevar por estereotipos de género de mujeres ni de varones.

Hay muchas más expresiones sexistas; y, por supuesto, la discriminación a la mujer existe más allá del lenguaje. Pero modificar nuestra manera de expresarnos es parte del cambio hacia una sociedad más igualitaria. ¿Qué otras expresiones sexistas conocen? ¿Qué otros consejos creen que son útiles para lograr la inclusión de la mujer en la cultura?

Para seguir leyendo

El idioma español y el sexismo

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/02/actualidad/1330717685_771121.html

http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140307/54402851720/el-sexismo-que-ocultan-las-palabras.html

Derechos de imagen: foto de Fernando Vicente, vía El País.

El rock en la historia argentina, el aporte de un seguidor

Del 27 de abril al 15 de mayo del 2017 se lleva a cabo la 43.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la más concurrida en el mundo hispanohablante. Se realiza cada año en La Rural, un importante predio ferial que cuenta con una superficie de más de 45 mil metros cuadrados para el despliegue del evento. Allí se pueden encontrar alrededor de mil quinientos puestos con exposiciones de editoriales, autores, artistas y representantes de países de todo el mundo. También la feria ofrece cada día diversas propuestas culturales, como charlas, conferencias y talleres.

El martes 9 de mayo uno de los seguidores de Las Correctoras, Juan Ignacio Bellocchio, asistió a la feria para presenciar la presentación del libro Antología del rock nacional, editado por la SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música). En el panel se encontraba José Tcherkaski, poeta, periodista y autor del libro, acompañado por Víctor Yunes, secretario de la SADAIC y por Daniel Ripoll, creador y editor de Pelo, una revista dedicada al rock.

Juan Ignacio escribió una estupenda reseña sobre la presentación del libro, que incluye una reflexión sobre el lugar del rock en la historia argentina, y nos la envió para compartirla con todos nuestros lectores. También les dejamos unas preguntas: ¿alguna vez escucharon canciones de rock argentino? ¿Les gustó? ¿Es parecido al rock de sus países?

Presentación de Antología del rock nacional. El género que hizo historia en la Argentina.

La potencialidad creativa argentina se reflejó, desde fines de los años 50, en la música del género rock. Desde el principio desarrolló su propia identidad cultural. Pasando por los primeros autores como Eddie Pequenino y por los grandes clásicos como el tema La balsa, hasta llegar a la actualidad, el rock es la banda de sonido de muchas vidas. En un país que estaba acostumbrado a grabar y a cantar tango, desde 1956 se grabó y se compuso rock, y así se incorporaron nuevos autores al cancionero popular de todos los tiempos.

El editor de la revista Pelo, Daniel Ripoll, recordó que el rock argentino creció bajo “la bota”, en alusión al clima opresivo de las dictaduras militares que atravesaron los inicios del rock y que siguieron atormentando al país hasta inicios de los 80. Pero como arte que busca emerger, el rock encontró la forma de visibilizarse y de perdurar. Los políticos de aquella época pasaron y se fueron, pero la música se quedó.

Daniel Ripoll (creador y editor de Pelo), José Tcherkaski (autor de la antología) y Víctor Yunes (secretario de la SADAIC) en la Sala Victoria Ocampo de la Feria Internacional del Libro Buenos Aires.

¡Agradecemos a Juan Ignacio Bellocchio por este valioso aporte y por seguir nuestras publicaciones siempre!

Por Micaela Siskin

La mujer en el periodismo: charla con Ingrid Beck

 

Ingrid Beck es periodista argentina, editora de Barcelona, una revista de humor, que refiere a temas de política y sociedad en clave satírica. También es directora de Tea Arte, una escuela de periodismo, y coautora de Guía (inútil) para madres primerizas 1, 2 y 3, una suerte de anti-manuales sobre maternidad. Ingrid es también activista en movimientos de protesta contra la violencia hacia la mujer, especialmente contra los femicidios, una grave problemática en Argentina y en toda Latinoamérica. En esta entrevista, Ingrid reflexiona sobre el tratamiento que los medios de comunicación les dan a las mujeres, sobre todo cuando son víctimas de violencia.

­­—¿De qué manera los medios propician que exista la violencia hacia la mujer en la sociedad?

—Me parece que, en general, en los medios hay muy poca perspectiva de género. El tratamiento que se le da a las mujeres y, en particular, a las víctimas o posibles víctimas de violencia, debe ser corregido en su totalidad. En muchos casos tiene que ver con una cuestión de ignorancia, este mal tratamiento no se hace adrede. No se justifica, pero desde el feminismo hay una enorme tarea pedagógica para hacer respecto a esto.

—Como formadora de futuros periodistas, ¿cómo te parece que se puede iniciar esta tarea?

—En la escuela que yo dirijo y en las clases que doy no hay una materia “de género”, la perspectiva de género es transversal, así creo que debería ser el periodismo, porque lo ideal sería que este eje atravesara toda la información.

—Los medios publican notas o titulares que resultan violentos o despectivos para las mujeres. En el 2014 el diario con mayor tirada de la Argentina tituló “Fanática de los boliches abandonó la secundaria” para referirse a una menor desaparecida, que resultó ser víctima de un brutal femicidio. ¿Qué se puede hacer en estos casos desde el público lector? ¿Es útil exigir cambios de estereotipo?

—Sí, y esto tiene que ver con las redes sociales virtuales. A partir de que la tolerancia hacia este tipo de títulos bajó muchísimo, los editores se cuidan más, aunque no quiere decir que se hayan dejado de publicar notas de este estilo. Ese título que mencionaste está relacionado con el  femicidio de Melina Romero, una adolescente. Generalmente cuando la víctima es una adolescente que no es de clase media o clase alta, el foco del delito se pone en cómo era ella, qué hacía y qué tan corta tenía la pollera. Pero pienso, quiero creer, que cada vez hay menos aceptación hacia este tipo de expresiones, porque cada vez somos más las que decimos que eso no está bien, que eso es violencia machista.

—En la línea humorística de Revista Barcelona, ¿cuál es el límite entre el humor o la libertad de expresión y la violencia hacia la mujer?

—No hay ningún límite para la libertad de expresión. Para el humor, tampoco. En todos los casos lo importante es preguntarte qué estás diciendo, qué querés decir. Yo trabajo con la sátira, entonces la idea es ofender y molestar, generar reacciones en los lectores transmitiendo una idea. En la revista, la perspectiva de género es transversal. Por ejemplo, a las mujeres de la política no las vamos a criticar nunca por la ropa que tengan puesta, nunca vamos a satirizar a una mujer por su aspecto físico. No vamos a tratarlas de locas o hablar de las carteras que se compran. Nuestra crítica es política, no tiene que ver con lo que usan, no ponemos en ese lugar a la mujer.

Entrevista realizada por Micaela Siskin en la  Feria del Libro de Buenos Aires

¿Es incorrecto decir “vos”?

Por Micaela Siskin, técnica en Periodismo, estudiante de Ciencias de la Comunicación Social y  correctora

 

En agosto del año pasado me fui de viaje a Cuba. En La Habana conocí a una turista de Turquía llamada Irem. Tenía solo 17 años, pero no era su primera vez en Latinoamérica y se desenvolvía muy bien hablando español. Tenía interés en seguir aprendiendo, así que, aunque solíamos comunicarnos en inglés, cada tanto me pedía que le hablara en mi lengua nativa para practicar. Yo siempre comenzaba con conversaciones ordinarias: “Hoy me desperté temprano y tomé un café con leche. ¿Y vos?” Entonces Irem se desorientaba. Ella seguía con la conversación, pero cambiaba radicalmente de tema y yo no comprendía por qué no respondía a mi pregunta. Hasta que un día me consultó: “¿Qué significa ‘vos’?” Como soy argentina y hablo dialecto rioplatense, se me había pasado por alto que en países no hispanohablantes el español se estudia con tuteo, no con voseo. Es decir, que para referirse a la segunda persona del singular usan el pronombre “tú” y no el pronombre “vos”. La palabra que Irem incorporó aquel día a su vocabulario es fundamental en el léxico latinoamericano. Pero, ¿es tan válido decir “vos” como decir “tú”?

Para entender esta variante lingüística, repasemos un poco de historia. El voseo fue traído por los conquistadores españoles desde que llegaron a nuestro continente, a finales del siglo XV. Por aquel entonces, en España se usaban tres fórmulas de tratamiento: “tú”, “vos” y “vuestra merced”. El tuteo era para situaciones de confianza o para dirigirse a un par, mientras que el voseo correspondía para dirigirse a un superior. En  América, no había muchas situaciones propicias para el tuteo, por lo que los nativos adoptaron el voseo con mayor rapidez.

Hacia el siglo XVI, el “vos” dejó de usarse en la península ibérica y comenzó incluso a considerarse una modalidad inculta del habla. “Usted” (derivado de “vuestra merced”) se impuso como fórmula de tratamiento para denotar respeto hacia un interlocutor. Las zonas americanas que más contacto tenían con España por ser centros políticos virreinales, como Ciudad de México y Cuzco, se adaptaron a las actualizaciones lingüísticas, pero en las zonas más aisladas, por ejemplo en el Cono Sur, el voseo persistió en la cotidianeidad.

Actualmente, el voseo se utiliza en casi todos los países de la América hispanohablante, solo que en diferentes variantes. En total, se estima que dos terceras partes de los latinoamericanos utiliza el “vos”, ya sea como único pronombre para referirse a un interlocutor, o en convivencia con “tú” y “usted”. Hay países donde solo se usa el tuteo, como en República Dominicana, aunque son una minoría. Hay otros países en los que el voseo se usa solo en algunas regiones (es el caso de Colombia y Venezuela) o que se reserva para la oralidad y para ambientes informales (como se puede ver en El Salvador y en Guatemala), y otros donde está extendido en casi todo el territorio (el caso de Argentina o de Costa Rica). En 1982 la Academia Argentina de Letras fue la primera en Iberoamérica en aceptar el voseo como norma culta, esto significa que reconoce el uso del “vos” como legítimo para la literatura, el trato formal y los documentos oficiales; además de su uso coloquial.

Muchas veces los hispanohablantes ven al voseo como una expresión incorrecta o demasiado informal, pero en Argentina, Uruguay, Paraguay y Costa Rica el voseo forma parte tanto de la oralidad como de la norma culta. Entonces, ¿es incorrecto decir “vos”? No lo es. Es simplemente una de las variantes regionales que enriquecen a nuestro idioma. No existe un dialecto mejor que otro. Todos son válidos.

¿Conocías la existencia del voseo? En tu país, ¿se usa el voseo?, ¿en cuál de sus variantes?

Para conocer más sobre el uso y la historia del voseo:

LÓPEZ MORALES, HumbertoLa andadura del español por el mundo (2010, Santillana).

VIRGINIA BERTOLOTTI.  A mí de vos no me trata ni usted ni nadie. Sistema e historia de las formas de tratamiento en la lengua española en América (2015, Universidad Nacional Autónoma de México/Universidad de la República).

La saga de los horrores (de ortografía)

Por Cecilia Medina
Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA)

Leer es una de las actividades más placenteras. Leemos más de lo que imaginamos porque las letras nos rodean y, además, nuestros tiempos de ocio son invadidos por las nuevas tecnologías, como las redes sociales, y por las no tan nuevas, como la televisión. A estas alturas parece una obviedad afirmar que no hace falta un libro para leer.

Sin embargo, no todas nuestras lecturas son educativas. Y, más allá de que uno pueda reponer aquello que falta y comprender el sentido de las palabras, algunos errores u horrores hacen que nos distraigamos y perdamos el verdadero mensaje.

Otro ejemplo se  ve en este zócalo de un noticiero televisivo:

En ambos casos se puede apreciar lo antedicho: el árbol no tapa el bosque pero la incomodidad que nos genera leerlos implica una distancia que nos aleja de lo que pretenden informarnos.

Peor aún son los pequeños horrores cotidianos que generan otro tipo de reacciones porque molestan nuestra vida y cachetean nuestro intelecto. Vaya otro ejemplo para ilustrar:

Hay otros equívocos más sutiles que desvían nuestra atención. Un ejemplo es este caso:

Aquí se pueden percibir dos cuestiones. Por un lado, un error de puntuación y, por otro, no hay concordancia de género y número.

Asimismo, existen diferentes tipos de lectores. Los más relajados, que poco reparan en los errores que ofrecen los diversos medios. Los que casi sin querer “descubren” aquello que quisieran no ver. Y, finalmente, los que no pueden estar sin buscar el equívoco.

Los medios en general, y muchas veces por la premura del vivo, ofrecen un sinfín de errores. Algunos son por tipear de manera veloz, y se consideran los más perdonables. Sin embargo, existen otros que son de tal envergadura que no pueden pasar desapercibidos ni por el más relajado de los lectores.

Nadie está exento de cometer errores, pero si queremos llegar al público, y de la mejor manera, es imprescindible pensar y repensar, o mejor, leer y releer. Un yerro en un cartel publicitario es casi un insulto.

Tampoco se puede ir leyendo por la vida para encontrar el error porque de esa manera no podremos disfrutar del placer de las letras unidas que forman un texto.

Los ejemplos de horrores (de ortografía) abundan por estos días. Si querés compartirlos con nosotros mandanos las fotos a través de nuestra página de Facebook o en los comentarios en el blog.

 

Claves para escribir monografías y más

Ponemos a disposición de nuestros seguidores este libro que reúne claves para escribir textos argumentativos como el ensayo o la monografía. Es una selección de clases dictadas en institutos secundarios y terciarios por el equipo de docentes de Lengua y Literatura de lascorrectoras.com. Es una guía para la elaboración de ensayos, monografías y ponencias.

Debido al interés de nuestros seguidores por los juegos ortográficos que propusimos en nuestro blog durante el mes de noviembre de 2016, decidimos sumar una sección con reglas ortográficas y con ejercitación. Está basada en un libro que ya no circula pero que es excelente: Lengua y habla, Ortografía, de Menghi, Pescetto, Spinelli, editado por Huemul en 1995. Tiene normas de uso gramaticales, estilísticas y ortográficas con ejercicios. La propuesta es compartir este texto y bajarlo desde un archivo en pdf para que se pueda imprimir. Por eso no incluimos imágenes ni diseños elaborados. Para nuestros seguidores, este regalo:

CLAVES PARA ESCRIBIR MONOGRAFIAS Y MAS